Los Grizzlies siguen invictos tras ganar en Portland

Los Grizzlies siguen invictos tras ganar en Portland

Siguen pasando los días y los Memphis Grizzlies siguen sin perder. Y ya está dejando de parecer circunstancial. El calendario y el factor sorpresa podían justificar algunas de las victorias iniciales , pero este segundo ya se ha diluido por completo y esta madrugada ya no puede apelarse al primero. Porque, en un duelo de sorprendentes invictos, los de Tennessee visitaron el Moda Center de Portland para medirse a una de las sensaciones del inicio de curso.

Y con una victoria por 103-124, demostraron que en realidad la sensación son ellos. El cuadro de Tuomas Iisalo se ha colocado colíder del Oeste, empatado con los Houston Rockets como los únicos equipos que no saben todavía lo que es perder. Y lo ha hecho poniendo freno a unos Blazers que venían de firmar exhibiciones ofensivas allá donde iban y que también contaban sus partidos por victorias. Pero que hoy, entre el muro que se han encontrado en la pintura y el desacierto que han vivido desde el triple, han sido reducidos a un equipo menor.

De hormigón Los Grizzlies supieron entender a la perfección cómo debían ganar este partido. Portland había brillado hasta el momento con unos grandes datos desde el triple, pero la base de su ataque es siempre su capacidad para pisar pintura y generar desde ahí. Una labor que hoy, ante un equipo que tenía muy claro qué es lo que había que parar, les fue imposible. Y más aún a medida que los minutos avanzaban y los visitantes se iban creciendo al ver que su trabajo tenía premio.

Solo Deni Avdija, más fuerte, rápido o inteligente (a veces todas ellas) que cualquiera de los hombres que lo defendió fue capaz de generar ventajas con cierta regularidad, pero su superioridad fue haciéndose menos latente con el paso de los minutos. Memphis puede ser un equipo joven, pero ni mucho menos uno blando, y a medida que el nivel de contactos y agresividad defensiva fue creciendo y que se le impidió atacar en semitransición, el israelí se fue apagando. Y con él, la única luz de los locales. Esto habría sido más fácil de camuflar con algo de acierto exterior, pero poco o nada se vio de ese equipo que estaba promediando 17 triples por partido en las primeras noches.

Con un 12/49 (24,5%), los Blazers no hicieron sino invitar a los Grizzlies a cerrarse más, pues nadie salvo Camara parecía capaz de poder castigarlos con regularidad. Con Lillard (1/9) muy apretado para reducir sus lanzamientos a pies quietos y una buena lectura de a quién se podía dejar espacios y a quién no, los de Tennessee forzaron un error tras otro e hicieron colapsar al mejor ataque de las primeras semanas. Y así, un equipo que no había bajado de los 124 puntos por noche solo llegó a los 100 en los minutos de la basura. Todos juegan Ty Jerome ha sido el gran nombre de los Grizzlies en este tramo inicial, y cabría imaginar que una victoria en Oregón debería pasar en gran parte por sus manos.

Pero nada más lejos de la realidad. Los Blazers hicieron énfasis en poner freno al base, que se encontró con defensores de mucho tamaño como Camara para impedirle lanzar con comodidad y con Donovan Clingan recibiéndolo muy arriba tras bloqueo directo para anular su juego de media distancia, lo que le hizo quedarse en un 3/12. Pero es que a su alrededor hay muchas cosas. En desarrollo

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