Hacerse una transferencia a uno mismo no debería ser un problema para nadie. De hecho, es una práctica habitual para las personas que tienen varias cuentas. Sin embargo, un cliente de Openbank se ha encontrado con que sus tarjetas y sus cuentas han recibido un bloqueo porque el sistema detecta que se conecta desde otro país, pese a que no es así. Una situación que le ha servido para quedarse sin acceso a toda su operativa, incluyendo las tarjetas.
Muchos de nosotros tenemos varias cuentas bancarias con distintas entidades para tener una mayor organización en términos financieros. Esto nos permite no solo aprovechar algunas promociones, sino tener varios bancos operativos para no quedarnos nunca sin servicio en el caso de que surja algún problema, como sucedió recientemente con Bankinter. Sin embargo, lo que no es tan normal es que una entidad bloquee la operativa completa a un cliente que se hace una transferencia a sí mismo a otra entidad. Y esto es precisamente lo que ha ocurrido con un cliente de Openbank. ¿El motivo?
Que el banco detecta que se conecta desde Rumanía y no desde España. El afectado ha relatado el episodio en su cuenta de X, donde explica que la transferencia tenía como destino una cuenta suya en otro banco. Que, además, estaba dada de alta en la agenda de beneficiarios y la usaba con asiduidad. El aviso de la entidad llegó minutos después de completar la operación, y el desbloqueo no fue inmediato, porque tuvo que llamar para que verificaran su identidad.
Es el mismo control que hay detrás de una estafa telefónica. La diferencia es que aquí el titular era el propio cliente. Sergio de Luz@Sergio_deLuzMe han bloqueado la cuenta de @openbank_es y LAS TARJETAS por un aviso de seguridad de transferencia. El «motivo» es hacerme una transferencia a mí mismo a @caixabank (que ya había hecho varias veces antes).
Sigue detectando conexión de DIGI en Rumanía. DE LOCOS!30 de octubre, 2026 • 09:45 1 0 El origen del problema El primer intento para hacer la transferencia se hizo con la fibra de Digi y terminó en un error de seguridad, con el aviso de contactar con el banco. El cliente repitió la operación con los datos móviles de otro operador y esta vez la transferencia se ejecutó sin incidencias, un detalle que confirma que el problema no estaba en la cuenta ni en el importe, que eran 1.500 €, sino en la conexión desde la que se identificaba la operación. El correo que llegó después explicaba que la entidad supervisa las operaciones para evitar fraudes, que había detectado una actividad inusual y que, de forma preventiva, restringía la operativa.
El texto no indicaba ni el motivo concreto ni los servicios afectados, y remitía a una llamada telefónica para comprobarlo todo. Tras esa llamada, la entidad verificó su identidad y le confirmó que la cuenta y las tarjetas quedaban desbloqueadas. Durante este proceso de verificación, el cliente en cuestión tuvo que responder a preguntas relacionadas con su actividad laboral, si había recibido algún tipo de indicación para hacer esa transferencia y otras cuestiones relacionadas con técnicas de suplantación de identidad. Bloquearon la operativa completa Lo normal en este tipo de casos es que bloquee la cuenta bancaria, pero mantengan las tarjetas operativas para que el cliente pueda hacer uso de ellas con normalidad.
En este caso, sin embargo, el bloqueo fue más restrictivo. Al quedarse también sin tarjetas, era imposible poder realizar cualquier compra o atender las necesidades que podemos tener en el día a día. Lo que genera una cierta sensación de desprotección de cara al cliente, que se queda sin servicio sin haber cometido ninguna acción fraudulenta. La fibra de Digi El origen del problema se encuentra en la fibra desde la que se conecta dicho cliente, como nos ha explicado.
Al tener la fibra de Digi instalada, el sistema de Openbank lo sitúa en Rumanía. Esto ya había ocurrido en el pasado, y el cliente había llamado a Openbank para tratar de solventar la situación, aunque sin el éxito esperado. Cuando el sistema detecta que el cliente está en Rumanía, se activan todas las alarmas. Un acceso desde el extranjero a una cuenta española, con una transferencia de importe medio a una cuenta de otra entidad, encaja con el patrón de una suplantación de identidad.
El banco no puede saber si detrás hay un cliente en su domicilio o alguien con las claves robadas. Y, por tanto, opta por un bloqueo completo. Por lo tanto, si eres cliente de Openbank y de Digi, te recomendamos que extremes las precauciones a la hora de hacer una nueva transferencia. En caso contrario, podrías encontrarte con una situación similar a la descrita.