Coches Eléctricos Un alemán recorre 3.000.000 de kilómetros con su Tesla eléctrico y revela cuántas baterías y motores ha tenido que cambiar Un Tesla Model S de 2013 alcanza los 3.000.000 de kilómetros tras numerosas reparaciones, pero su batería actual supera los 1.200.000 kilómetros. Hansjörg von Gemmingen-Hornberg ha recorrido 3.000.000 de kilómetros con su Tesla Model S. Samuel Saco 31/10/2026 19:00 Actualizado a 31/10/2026 19:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La duración de las baterías y los motores eléctricos sigue siendo una de las grandes incógnitas para muchos conductores que se plantean abandonar los coches de combustión. Sin embargo, algunos vehículos empiezan a acumular kilometrajes que hasta hace pocos años parecían difíciles de imaginar. Uno de los casos más extraordinarios es el de un Tesla Model S de 2013 que acaba de superar los 3.000.000 de kilómetros recorridos. Su propietario es Hansjörg von Gemmingen-Hornberg, un conductor alemán que lleva más de una década viajando prácticamente sin descanso con su berlina eléctrica.
El pasado 30 de septiembre compartió en su cuenta de X una fotografía que acreditaba el nuevo hito, conseguido después de recorrer el equivalente a unas 75 vueltas completas alrededor de la Tierra. Pero lo verdaderamente interesante no es únicamente la distancia acumulada. El vehículo ha necesitado numerosas reparaciones y sustituciones de componentes, especialmente durante sus primeros años de funcionamiento. Ahora, una nueva evaluación realizada por el taller especializado EV Clinic permite conocer cómo se encuentran su batería y su motor después de un uso extraordinariamente intensivo.
Esta unidad ha necesitado varias sustituciones de batería y motor a lo largo de su vida. Tres millones de kilómetros, cuatro baterías y numerosas reparaciones El Tesla Model S, adquirido de segunda mano en 2014, no ha completado semejante distancia con sus componentes originales. A lo largo de su vida ha utilizado cuatro paquetes principales de batería y ha sufrido numerosas intervenciones en su unidad de propulsión trasera, un historial que demuestra que alcanzar un kilometraje tan elevado no equivale necesariamente a hacerlo sin averías. La primera batería tuvo que sustituirse después de aproximadamente 290.000 kilómetros.
Las siguientes también necesitaron reemplazos, con recorridos de alrededor de 670.000 y 550.000 kilómetros, según el historial recopilado por medios especializados. En 2023, cuando el vehículo acumulaba aproximadamente 1.750.000 kilómetros, su propietario instaló un paquete de 90 kWh que continúa utilizando actualmente. Este último acumulador ofrece los resultados más interesantes. Después de recorrer alrededor de 1.250.000 kilómetros, el taller EV Clinic ha comunicado una degradación de capacidad del 14,1%.
Según sus mediciones, la batería conserva 75,4 kWh de los 87,8 kWh de capacidad inicial utilizados como referencia en su evaluación. La batería actual acumula más de 1.200.000 kilómetros con una degradación del 14,1%. El dato es especialmente llamativo porque significa que el paquete mantiene aproximadamente el 85,9% de su capacidad después de superar ampliamente el millón de kilómetros. Sin embargo, debe interpretarse como el resultado de una batería concreta, sometida a unas condiciones de utilización y mantenimiento determinadas, y no como una garantía de duración para todos los coches eléctricos.
Un motor reparado que ya ha recorrido más de 1.200.000 kilómetros Si las baterías han requerido varias sustituciones, el historial de los motores eléctricos ha sido todavía más complicado. Según los datos recopilados sobre el vehículo, el Tesla llegó a acumular 13 sustituciones de su unidad de propulsión trasera antes de encontrar una solución más duradera a los problemas que había experimentado. Buena parte de aquellas averías estaba relacionada con el sistema de estanqueidad del circuito de refrigeración. Cuando determinadas juntas fallaban, el líquido refrigerante podía introducirse en zonas sensibles del motor y provocar daños que obligaban a repararlo o reemplazarlo.
El propietario recorre una media cercana a los 900 kilómetros diarios con su coche eléctrico. La situación cambió cuando el propietario acudió al taller independiente EV Clinic, situado en Zagreb, Croacia. Sus especialistas modificaron determinados componentes del sistema de sellado e instalaron una junta de grafito destinada a reducir el riesgo de nuevas filtraciones de refrigerante. El resultado ha sido muy diferente al de las intervenciones anteriores.
Según el propio taller, la unidad reparada ha recorrido otros 1.208.000 kilómetros, además de los aproximadamente 155.000 que ya acumulaba antes de la intervención. Durante ese periodo, EV Clinic asegura que solo necesitó un cambio de aproximadamente un litro de aceite de la transmisión. La posterior inspección reveló que los rodamientos continuaban en buen estado, aunque el taller detectó desgaste en la junta de grafito y una pequeña fuga de aceite en un retén del diferencial. Por tanto, el motor no está completamente libre de desgaste, pero ha conseguido recorrer una distancia extraordinaria desde su última reparación importante.
Una batería de 20.000 euros y recargas gratuitas durante años Mantener en circulación un vehículo durante tres millones de kilómetros también implica afrontar unos costes de reparación importantes. El propietario ha explicado que buena parte de las primeras sustituciones de componentes se realizaron bajo garantía, aunque las intervenciones posteriores han requerido desembolsos propios. La actual batería de 90 kWh, instalada cuando el coche superaba los 1,7 millones de kilómetros, le costó aproximadamente 20.000 euros. Aunque se trata de una inversión considerable, el acumulador ha superado desde entonces 1.200.000 kilómetros y todavía conserva una parte importante de su capacidad.
Otro factor que ha influido en los costes de utilización es el acceso a la red de Supercargadores de Tesla. Su Model S pertenece a una generación de vehículos que disfrutaban de recargas gratuitas durante toda su vida útil, una ventaja comercial que permite recorrer grandes distancias sin asumir el gasto habitual de la recarga rápida. Esta circunstancia hace que su experiencia económica no sea directamente comparable con la de un propietario que deba pagar cada recarga. Tampoco es posible calcular con precisión el coste total por kilómetro sin disponer de un historial completo de reparaciones, neumáticos, seguros y demás gastos de mantenimiento.
Su próximo objetivo es alcanzar los 5.000.000 de kilómetros La historia de Hansjörg von Gemmingen-Hornberg también destaca por la intensidad con la que utiliza su Tesla Model S. Desde que alcanzó aproximadamente 1.600.000 kilómetros en 2022, ha recorrido una media cercana a los 900 kilómetros diarios, según los cálculos de Drive Tesla. Durante este tiempo ha viajado por numerosos países europeos y realizado largos desplazamientos hasta destinos como Marruecos. Sin embargo, alcanzar los 3.000.000 de kilómetros no significa que el vehículo haya recorrido esa distancia sin averías importantes.
Su historial de sustituciones refleja las dificultades de algunos componentes de las primeras generaciones del Model S, aunque también demuestra una evolución significativa. La batería actual acumula más de 1.200.000 kilómetros con una degradación del 14,1%, mientras que el motor reparado por un taller independiente ha recorrido una distancia similar sin nuevas intervenciones importantes. Lejos de dar por terminado su proyecto, el propietario alemán mantiene un objetivo todavía más ambicioso: alcanzar los 5.000.000 de kilómetros con el mismo automóvil. Una cifra que, de conseguirla, permitirá seguir documentando la durabilidad de las baterías, los motores y otros componentes de un coche eléctrico sometido a un uso extraordinariamente exigente.
Temas Tesla Coches Eléctricos