La jornada de Premier empezó con el City líder y el Arsenal, segundo a tres puntos y acabó con los de Arteta primeros, dejando a los de Maresca detrás con una diferencia de tres puntos. El técnico vasco le dio la vuelta en uno de los partidos más difíciles ante el Liverpool de Iraola en Anfield. Un solitario gol de Havertz bastó para dar el vuelco en la primera posición de la tabla de la Liga inglesa. El Arsenal lleva jugados nueve partidos y solo ha encajado cinco goles.
El actual técnico del Arsenal estuvo de segundo con Guardiola pero el equipo que dirige lleva el sello personal de Arteta. Aquí no hay herencias. No se sabe si en el City de Maresca hay legado o no, aunque valdría la pena saberlo antes de que acabe el campeonato. De momento, la clave de este Arsenal está en su capacidad de adaptación, en su solidez defensiva y saber aprovechar al máximo su capacidad ofensiva.
La temporada pasada ganó la Premier y llegó a la final de la Champions, cayendo ante el PSG de Luis Enrique. El periodismo seguidista de Guardiola no lo pondera en exceso, pero Arteta ha demostrado ser un excelente entrenador capaz de marcar un estilo propio que está dando frutos en un Arsenal que le dio la suficiente confianza y en el que se ha afianzado. No fue fácil ganar al Liverpool que cuajó una gran primera parte en la que mereció como mínimo empatar. Luego, el Arsenal, en la segunda mitad, sacó oficio y no se sintió tan amenazado como en los minutos en tromba que disfrutó el equipo de Iraola en los primeros 45 minutos.
En la Liga española el Madrid goleó al Racing con una jugada polémica en la que Munuera Montero señaló un penalti inexistente a Mbappé en el que el VAR no entró. El jugador francés se tiró al notar el suave contacto de una mano que apenas le rozó. Munuera es un excelente colegiado que fue amedrentado en su día por la televisión blanca y cuya familia sufrió las iras del madridismo.