El lateral catalán, tras los acontecimientos de las últimas semanas, empieza a asumir que deberá irse del Barça si quiere tener minutos y recuperar confianza Alejandro Balde (23 años) no pierde la esperanza, pero cada vez tiene más asumido que, si quiere disfrutar de más minutos, tendrá que salir del Barça. El lateral está abierto a ello. Esperaba ganar protagonismo después de las recientes bajas en defensa y, en parte, lo tuvo. Disputó minutos ante el PSG, en el Clásico y el sábado contra el Alavés, aunque nunca como titular.
La rueda de prensa de Hansi Flick previa al encuentro y el once inicial ante el conjunto vitoriano parecen haberle dejado claro cuál es su situación. En la pugna por el puesto le han pasado por delante Cancelo y Espart. Balde parece estancado y tampoco ha conseguido destacar cuando ha tenido oportunidades. Desde el cuerpo técnico consideran que se desconcentra y que no interpreta bien cuándo debe saltar a la presión.
El defensa catalán no termina de convencer a Flick y el técnico alemán fue especialmente contundente en la previa del partido ante el Alavés: “Balde no tiene ahora la confianza que necesita en su juego, ni la convicción. Y los defensas son muy importantes”. Un mensaje duro, más aún cuando el futbolista tenía esperanzas de ser titular por primera vez esta temporada. LAS CLAVES Estancado 1 Desde el ‘staff’ consideran que se desconcentra y que no interpreta bien cuándo saltar a la presión El jugador, tocado 2 Esperaba tener más oportunidades, que Flick le fuera de cara y el mensaje en la previa y con el once ante el Alavés fue definitivo Hasta entonces, los mensajes del entrenador habían sido más positivos. “Estoy contento con él y con todos.
Tenemos a tres jugadores en cada posición. Manejar todo esto es la parte más difícil”, reconoció el 15 de septiembre. Un mes más tarde, el 16 de octubre, mantuvo un discurso parecido: “No es fácil la situación para él, pero está entrenando muy bien, que es lo primero que tiene que hacer. En esa posición tenemos a Espart y Cancelo.
Seguro que para Balde no es perfecto pero trabaja de manera profesional y es lo que quiero. En esa situación debes demostrar que estás listo y él lo hace”. Balde está tocado. Esperaba que Flick fuera directo con él, como aquel día, poco antes del cierre del mercado, en el que el técnico llamó a Casadó y Héctor Fort para comunicarles que no tendrían minutos.
Ambos estaban con varios compañeros, entre ellos Balde, que no recibió ningún mensaje. Todo lo que le ha llegado sobre su situación, según su entorno, ha sido a través de las ruedas de prensa. Cancelo, de 'rival' a principal apoyo Ya le costó entender que el Barça fichara a Joao Cancelo, más aún porque llegó de la mano de su mismo agente, Jorge Mendes. Ahora, sin embargo, el portugués se ha convertido en uno de sus principales apoyos dentro del vestuario.
Le transmite tranquilidad, le da consejos y le anima a seguir intentándolo. Incluso en alguna ocasión salió en su defensa ante el entrenador. No es el único compañero que ha salido en defensa del lateral ante el técnico alemán. Otro futbolista de peso, de los que tienen línea directa con Flick, también le cuestionó que intercambiara las posiciones con Balde durante un partidillo de entrenamiento.
Balde, que con 16 es el que más temporadas lleva en el club, no entendía cómo podía demostrar al técnico que podía ganarse una oportunidad si no entrenaba en su posición. En Manchester y en la Premier, atentos Los últimos acontecimientos empujan al defensa a plantearse una salida en el mercado de invierno. El pasado verano, los dos equipos de Manchester preguntaron por su situación. También lo hizo el Bayern, que finalmente acabó incorporando a Nathaniel Brown.
En la Premier League, Balde mantiene un buen cartel y el Manchester United aparece como uno de los posibles destinos. Al jugador, además, le atrae la opción de probar suerte en Inglaterra. Si nada cambia, y ahora mismo no parece que vaya a hacerlo, escuchará ofertas. Ha aprendido la lección de su amigo Ansu Fati, que permaneció varios años en el Barça sin encontrar continuidad.
No quiere pasar otra temporada prácticamente sin jugar y vería con buenos ojos una solución como la de Ronald Araujo. El problema es que el Barça no contempla fácilmente las cesiones y necesita ingresar dinero para reforzar la defensa en enero. Si Balde acaba saliendo, podría tener que hacerlo mediante un traspaso. En la Premier hay capacidad económica para afrontar una operación de este tipo.
En el Manchester United, entre otros equipos ingleses, también.