Dirigentes comunitarios, ambientalistas, familiares de personas desaparecidas y otros denunciantes de violaciones a los derechos humanos se dieron cita en Ciudad de Panamá durante el centésimo nonagésimo séptimo período de sesiones de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH). Se trata de una instancia internacional a la que acuden las víctimas cuando han fallado los sistemas de justicia en sus países, cuando son ineficaces o cuando no logran garantizar sus derechos. Por ejemplo, José Luis Abarca viajó desde México para exigir reparaciones tras el asesinato de su padre, Mariano Abarca –ocurrido en 2009 en Chiapas–, por oponerse al proyecto de barita La Revancha, de la minera canadiense Blackfire Exploration. Denuncias de abuso de la fuerza policial en comunidades indígenas, casi 300 docentes separados del cargo en medio de una huelga o el hostigamiento contra dirigentes ejemplificado en la reciente revocatoria de la medida de arresto domiciliario al sindicalista Jaime Caballero son algunas de las querellas locales.
Las fallas en el sistema penitenciario, violaciones a los derechos de los privados de libertad o el traslado de unos 35 prisioneros a la isla de Coiba también fueron expuestas ante los veedores internacionales. John Alonso,Panamá dzp/hnb