Sinfonía perfecta de un Carlos Alcaraz que borda el tenis y es campeón de Viena

Sinfonía perfecta de un Carlos Alcaraz que borda el tenis y es campeón de Viena

En la ciudad de la ópera y de los genios, emergió uno de la raqueta con la sinfonía perfecta. Carlos Alcaraz es campeón del ATP 500 de Viena tras ofrecer un recital descomunal en la final de este domingo contra el australiano Álex de Miñaur, al que ha ganado por 6-1 y 6-4. Lo ha hecho para escribir una nueva partitura en su meteórica carrera. Ya suma veintiocho títulos ATP, uno más que su excapitán de la Copa Davis David Ferrer.

Por delante en terreno español ya solo quedan Rafa Nadal (92) y Manuel Orantes (34). Una muestra de una dimensión que no para de crecer a marchas agigantadas. En un año complicado por su larga lesión en la muñeca derecha, ya son cuatro los títulos que suma Alcaraz. Ganó el Open de Australia y el ATP 500 de Doha antes de que todo cambiara en Barcelona; suma el ATP 500 de Tokio y este ATP 500 de Viena en la parte final de la temporada para demostrar que, en realidad, no ha cambiado nada.

Alcaraz había llegado a la final de Viena tirando de su magia infinita, pero quizá sin tanta regularidad en el juego como acostumbra. En el momento de la verdad, ha ofrecido un recital absoluto para plantarse en la recta final de la temporada como nunca, con la vista en objetivos que no ha conquistado nunca: llega con un título bajo el brazo al enlazado del Masters 1000 de París, las ATP Finals y la Copa Davis, tres de los pocos objetivos que faltan en su palmarés. De paso, Alcaraz ha echado un cable a su compatriota Rafa Jódar en la lucha por las ATP Finals, en las que el madrileño llega a un punto de De Miñaur al último torneo. Las tenía ya atadas un Alcaraz que se va con varios triunfos de nivel esta semana en condiciones a priori no tan favorables para él históricamente.

Aunque pocas condiciones desfavorables puede haber cuando se juega al tenis como lo ha hecho este domingo Carlos Alcaraz. Llegando a todo con tremenda facilidad, golpeando sueltísimo de derecha y de revés y dominando por completo a De Miñaur, no ha tenido ningún problema para llevarse la victoria, a pesar de la resistencia del jugador oceánico en el segundo set. Quizá, simplemente, porque es tremendamente difícil jugar al tenis como lo ha hecho Carlos Alcaraz en el primer set. Con un recital de ángulos con la derecha y con el revés, moviendo a De Miñaur de un lado a otro, ha roto de inicio el saque del australiano.

Tirando de servicio, precisamente, ha salvado bola de break en el juego siguiente para dar rienda suelta a continuación a un festival de reveses, passings y saques para encaminarse hacia el 4-0. En un larguísimo quinto juego, De Miñaur ha evitado el rosco, pero no un 6-1 a ritmo de golpes de magia.

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