¿Cuándo fue la última vez que visitaste la tumba de un ser querido y...

¿Cuándo fue la última vez que visitaste la tumba de un ser querido y...

Foto: Cementerios de Managua con algunas tumbas abandonadas en el Día de los Fieles Difuntos / TN8 Cada 2 de noviembre, los cementerios del país se llenan de familias que llegan para visitar a sus seres queridos en el Día de los Fieles Difuntos. Sin embargo, mientras algunas tumbas reciben flores, limpieza y cuidados, otras quedan en el olvido: la maleza crece, la pintura se deteriora y las visitas se vuelven cada vez menos frecuentes. Crónica TN8 realizó un sondeo con la población para conocer qué hay detrás de esta realidad y consultó a una especialista sobre las razones emocionales que pueden influir en la decisión de visitar o no a quienes ya partieron. Lee también: Juventud Sandinista rinde homenaje a héroes y mártires en el Día de los Fieles Difuntos «Para serle sincera , yo no voy a los cementerios «, expresó una ciudadana.

Otro de los consultados compartió una opinión distinta: «Es que, como uno ya les dio lo que les iba a dar en vida, ¿entonces para qué los quieren muertos? «. Para otras personas, visitar el cementerio sigue siendo una manera de mantener vivo el recuerdo de quienes marcaron sus vidas. Foto: Cementerios de Managua con algunas tumbas abandonadas en el Día de los Fieles Difuntos / TN8 Amor en el Día de los Fieles y Difuntos «Yo creo que eso es muy personal, pero, de mi parte, yo siempre tengo presente a mi abuelita. Entonces, sí voy, pero en fechas especiales, tal vez, y también cuando siento que he estado alejada de ella» , comentó Darling Sanjur.

Desde la psicología, la especialista Iris Rizo explicó que visitar una tumba puede convertirse en una forma de expresar el amor y la añoranza , al mismo tiempo que se aprende a aceptar la pérdida. «También existe el duelo patológico, que es más largo en duración. Puede llevar más de un año y prolongarse mucho. En ese proceso existen varias actitudes; una de ellas es negarse a aceptar que el ser querido reposa en un cementerio «, explicó la psicóloga. No obstante, para algunas personas, regresar al lugar donde descansan sus familiares significa enfrentarse nuevamente al dolor de su ausencia.

La tristeza de visitar al deudo Foto: Psicóloga Iris Rizo con Crónica TN8 «Usted sabe que uno va y se pone muy triste, porque va a ver a alguien que ya partió de esta vida. Y duele. Uno regresa triste, con aquel dolor por dentro, al ver que su ser querido está ahí, pero que ya no va a regresar nunca más a esta vida», expresó Bernarda Aguilera. La especialista también señaló que las creencias religiosas pueden influir en esta decisión.

Sin embargo, explicó que, en algunos casos, evitar los cementerios también podría estar relacionado con la dificultad para afrontar la pérdida. «A veces, me duele recordar a mi abuelita, a mi papá o a mi mamá, entonces la mente hace un bloqueo emocional . Si visitar el cementerio no se nos ha enseñado como un principio o un valor, esa práctica puede quedar relegada. No necesariamente se trata de que la vida sea eterna, sino también de cómo asumimos nuestras responsabilidades como deudos», puntualizó Rizo. Para otros ciudadanos, el estado de una tumba refleja el cariño y la importancia que tuvo esa persona en vida.

Foto: Cementerios de Managua con algunas tumbas abandonadas en el Día de los Fieles Difuntos / TN8 «Refleja el amor que le tienen las personas y cómo lo recuerdan. Pienso que uno debería visitar frecuentemente y limpiar la tumba de quienes fueron importantes en nuestras vidas», manifestó Álvaro Torres. En ese sentido, la psicóloga explicó que las experiencias y los vínculos construidos con los seres queridos pueden influir en la manera en que sus familiares cuidan el lugar donde descansan. «Mi abuelita me amó, me dio todo lo que yo quise, me cuidaba y fue otra mamá para mí. Entonces, ahí vemos las tumbas más bonitas, las más arregladas y con flores para la abuelita.

Es una forma de corresponder a ese amor: si ella me cuidó en vida, yo también voy a resguardar su materia» , expresó la especialista. Una forma de honrar a los seres queridos Visitar un cementerio puede despertar tristeza, nostalgia y recuerdos difíciles; sin embargo, también puede convertirse en una oportunidad para honrar la historia compartida con quienes ya no están. Este 2 de noviembre, más allá de las flores y la limpieza de una tumba, dediquemos un momento a recordar a quienes nos cuidaron, nos enseñaron y formaron parte de nuestras vidas. Porque, aunque ya no estén físicamente , su recuerdo permanece en nosotros.

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