Fujimori viajó a El Salvador en busca de soluciones para la fuerte crisis de inseguridad que golpea a Perú. En su visita, recorrió una de las cárceles más emblemáticas del Gobierno de Nayib Bukele , conoció sus políticas de seguridad y anunció la construcción de penales, además de adelantar acuerdos de cooperación. Perú enfrenta una crisis de criminalidad marcada por el avance de extorsiones, sicariato y las organizaciones delictivas. En octubre se registró un promedio estimado de seis homicidios diarios, aproximadamente uno cada cuatro horas .
La violencia golpea especialmente al transporte público: entre enero y octubre, el Ministerio Público registró 164 atentados contra transportistas en Lima Metropolitana, que dejaron 93 muertos y 124 heridos. Planes de la cooperación Fujimori llegó a San Salvador junto a cuatro ministros con una agenda que tuvo como principal objetivo conocer de cerca la estrategia de seguridad , que ha conseguido reducir los homicidios y recuperar territorios controlados por pandillas. Durante su visita, se trasladó a Tecoluca, donde se encuentra el Centro de Confinamiento del Terrorismo (CECOT), una gigantesca prisión de máxima seguridad y emblema del "modelo Bukele". Acompañada por los ministros peruanos del Interior y Justicia, recorrió las instalaciones y conoció los mecanismos de vigilancia, aislamiento y control de los reclusos .
América Latina Perú presenta protocolo para garantizar la continuidad del comercio exterior ante el fenómeno de El Niño 30 de octubre, 19:05 GMT De esa experiencia surgió uno de los principales anuncios: Perú tendrá dos nuevas cárceles, una destinada a delincuentes de alta peligrosidad y otra para internos de menor riesgo . Fujimori también prometió reactivar seis proyectos penitenciarios paralizados y reforzar los controles para impedir que los cabecillas criminales sigan ordenando asesinatos y extorsiones desde prisión. Para Alonso Cárdenas, politólogo y docente de la Universidad Antonio Ruiz de Montoya, la experiencia salvadoreña podría aportar conocimientos técnicos, aunque también advierte sobre las dificultades del Estado para ejecutar estas obras . "Antes de construir megapenales (…) que sí es necesario por el tema del hacinamiento penitenciario, tiene que haber un cambio total en las capacidades de gestión pública del Estado", señaló a Sputnik. Los límites de la receta Durante el encuentro que ambos presidentes sostuvieron, Bukele advirtió sobre la imposibilidad de replicar su modelo: "El sistema salvadoreño tendrá, por distintas razones, un sistema efectivo.
Ahora, copiarlo idéntico no tendría sentido, ya que todo país tiene realidades distintas. El problema de inseguridad del Perú es real, pero no es comparable al que tenía El Salvador. La medicina no tiene que ser tan fuerte para una enfermedad más pequeña ". América Latina ¿Podrá la venta de petróleo a Perú resolver la dependencia de Ecuador de los derivados? 30 de octubre, 00:20 GMT Para Ricardo Valdés, exviceministro del Interior, el viaje tuvo como intención consolidar la imagen de la mandataria y del Poder Ejecutivo. "Necesita (...) reforzar un poco la imagen de que realmente está trabajando por llevar al Perú una noción de orden y de traer aquí al país buenas prácticas que sí vienen funcionando en El Salvador .
Nada garantiza que funcionen acá", declaró a este medio. Los gobiernos suscribieron acuerdos de cooperación en seguridad, justicia, salud y turismo. Fujimori también destacó los avances hacia un tratado de libre comercio con El Salvador. La jefa de Estado calificó de fructífera la visita y destacó principalmente el control penitenciario , las herramientas digitales de salud y la modernización educativa.
Los tres niveles del crimen La criminalidad en Perú opera en tres niveles interconectados que exigen respuestas diferentes del Estado , según explicó Valdés. El primero corresponde a la delincuencia común: robos de celulares, hurtos en viviendas y sustracción de vehículos, entre otros delitos que afectan directamente a la ciudadanía. El segundo nivel es la criminalidad organizada, que aprovecha los delitos del primero. Por ejemplo: un celular robado que termina en manos de redes capaces de extraer información personal, vaciar cuentas bancarias o cometer extorsiones.
En este aspecto, advierte, no basta con aumentar el patrullaje ni desplegar militares, sino que se necesita investigación criminal e inteligencia . América Latina Cae el respaldo de Keiko Fujimori en Perú: ¿se comienza a erosionar su imagen? 28 de octubre, 22:05 GMT El tercer nivel comprende a las economías ilícitas, como la minería ilegal, el narcotráfico, la trata de personas, la tala ilegal y el contrabando, actividades que alimentan a redes criminales. Según el exfuncionario, estos tres planos se retroalimentan y exigen intervenciones simultáneas . En ese sentido, cuestionó que el Gobierno de Fujimori apueste por más presencia militar o nuevas cárceles sin abordar las conexiones entre los delitos, ni hacer una reforma de la Policía. " Esa lógica, cómo interactúan las tres, es la que no están viendo (...).
Si eso no lo entiendes, no tienes plan ", advirtió. No te pierdas las noticias más importantes Suscríbete a nuestros canales de Telegram a través de estos enlaces . Ya que la aplicación Sputnik está bloqueada en el extranjero, en este enlace puedes descargarla e instalarla en tu dispositivo móvil (¡solo para Android!). También tenemos una cuenta en la red social rusa VK .
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