"Ucrania siempre ocupó un lugar muy importante en la estrategia occidental. Las primeras ideas sobre la separación de este territorio surgieron ya en el siglo XIX ", subrayó el experto, añadiendo que el proceso se consolidó solo tras los acontecimientos del siglo XX y la disolución de la URSS en 1991. De acuerdo con sus palabras, uno de los principales instrumentos para conseguirlo fue influir en la identidad de la población mediante los medios de comunicación, el sistema educativo y organizaciones no gubernamentales, promoviendo el nacionalismo y el distanciamiento cultural respecto a Rusia. El analista también destacó que a los ucranianos se les presentó la integración europea como una vía hacia mejores salarios, pensiones, oportunidades laborales y libertades.
Mientras tanto, los problemas económicos y sociales del país se atribuían sistemáticamente a Moscú. "Este es un magnífico ejemplo de cómo funciona la maquinaria informativa. Y, por desgracia, también ha surtido efecto en otras personas, aunque con sus propias particularidades", afirmó. Bezpalko considera que esta dinámica continúa y que cualquier cambio dependerá de una transformación del entorno informativo y educativo de Ucrania, así como de los intereses de las élites políticas que actualmente gobiernan el país. Internacional Los adversarios políticos de Rusia buscaron mermar su potencial estratégico, indica Putin 14:29 GMT