Y 18 partidos después, por fin un '0' atrás del Barça en la Champions CONTRACRÓNICA Sin himno de la Champions tras fallecer De Miguel, puso el cerrojo europeo en una gran noche de los gregarios Fermín, Gordon, Cubarsí, Martín y Fariñas Bernal suplió en el descanso al ‘tocado’ Rodri y, ya con control ante el Aston Villa tras el 3-0, Flick mimó a Gavi y Balde Cuando el día amanece con la muerte de un futbolista como Jesús de Miguel, se hace complicado pensar en una noche de Champions pero el desapacible día en Barcelona, culminado con otro chaparrón en el Spotify Camp Nou como la tarde del Feyenoord, fue avanzando hasta que acabó corriendo el balón. La UEFA anuló esta vez el himno de la competición antes de un minuto de silencio por el delantero de Tenerife y las 69 víctimas mortales del accidente ferroviario de Urda. Tampoco se ondeó la lona gigante de la Champions en el círculo central. Todo muy extraño.
Menos el regreso de la Grada d’Animació, implicadísima y siempre necesaria, ni la ambición de Lamine Yamal y Fermín, disparados para robar la bola al Aston Villa tras el saque inicial. Kamara se llevó un recadito del onubense, aviso del ánimo de desquite del Barça tras el 4-2 de París. La presión alta del ‘Flick Team’ ya acobardó al meta Zion Suzuki, que rifó la pelota enviándola al linier en el segundo minuto. Y el miedo escénico que se llevó por delante al PSG de Unai Emery en aquel 6-1 pasó factura esta vez a su pupilo Joao Gomes, en un pase prohibido en el área.
Europa no perdona, bien lo sabe el Barça de Flick. Tampoco lo hizo Lamine para allanar una noche redondeada por el doblete de Raphinha, ya con los mismos goles culés (94) de Ronaldinho, y el premio de la portería a cero en la Champions. Por fin, 18 partidos y un año y medio después de aquel 4-0 al Borussia Dortmund el 9 de abril de 2025 en la ida de cuartos. No quiere decir que el Aston Villa no se presentara como perico por su casa hasta cuatro veces en el área azulgrana en un primer tiempo con excesivo vértigo y un Barça muy estirado.
El menor talento del ataque inglés evitó el empate, como también la omnipresencia de los Fermín, Gordon, Cubarsí, Gerard Martín y Fariñas, tan pronto lateral derecho como izquierdo mientras Cancelo se desconectaba. Bernal, relevo de Rodri por sus molestias en el gemelo derecho, se sumó a la causa tras el descanso en un monólogo con balón, ya sí, del Barça. El ‘bis’ de Raphinha liquidó la historia para lamento de Emery, incansable en la banda. El ‘excel’ de Flick abrió la hoja del Metropolitano sentando al brasileño, Fermín y Pedri, ovacionados como luego Fariñas en su segundo partido en el Estadi.
Gavi, De Jong y hasta Balde recibieron el cariño de Hansi en forma de minutos. Con Lamine, siempre voraz, buscando el 4-0, la noche acabó entre olés de la grada y el Príncipe Guillermo asumiendo que el Barça está un escalón por encima de su valiente Villa.