300.000 coches eléctricos al año dependen de una fábrica cerrada: Hungría ya ha cambiado las reglas para toda la industria de las baterías

300.000 coches eléctricos al año dependen de una fábrica cerrada: Hungría ya ha cambiado las reglas para toda la industria de las baterías

Coches Eléctricos 300.000 coches eléctricos al año dependen de una fábrica cerrada: Hungría ya ha cambiado las reglas para toda la industria de las baterías La reapertura de la planta de Debrecen depende de que la autoridad regional apruebe la documentación final de la investigación ambiental y de que se cumplan los requisitos de seguridad. Debrecen concentra algunas de las mayores inversiones en baterías para coches eléctricos de toda Europa. Daniel Vega 04/11/2026 11:00 Actualizado a 04/11/2026 11:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.

Activar ahora La industria europea del coche eléctrico se enfrenta a un nuevo foco de incertidumbre en Hungría, donde el Gobierno ha endurecido las exigencias medioambientales para los fabricantes de baterías. Las nuevas medidas ya han provocado suspensiones de actividad, sanciones económicas y dificultades de suministro que, en determinados casos, han alcanzado a instalaciones situadas fuera de Europa. Entre las compañías afectadas figuran algunos de los principales fabricantes asiáticos del sector, como CATL, SK On y Semcorp. El cambio de política industrial llega después de la victoria electoral de Péter Magyar en abril de 2026, que puso fin a dieciséis años de Gobierno de Viktor Orbán.

Durante aquella etapa, Hungría captó alrededor de 26.000 millones de euros en inversiones vinculadas a las baterías, principalmente procedentes de China y Corea del Sur, según datos gubernamentales recogidos por Reuters . Hungría revisa con más dureza la actividad de las fábricas de baterías en su país. Multas de hasta 5.000 millones de forintos y nuevas restricciones para las fábricas El Ejecutivo húngaro anunció el pasado 3 de septiembre una reforma de las sanciones medioambientales que contempla elevar las multas máximas para las grandes industrias contaminantes hasta los 5.000 millones de forintos, equivalentes a unos 13,7 millones de euros. También está prevista la creación de una autoridad específica para supervisar la fabricación, el reciclaje y el desmantelamiento de baterías, cuyo funcionamiento comenzaría en enero de 2027.

Las restricciones también afectan a la ampliación de las instalaciones existentes. Desde el 1 de octubre, las fábricas relacionadas con la producción de baterías ubicadas en Debrecen, Göd e Iváncsa pueden quedar excluidas de la concesión de nuevos permisos de construcción durante un mínimo de seis meses cuando exista una infracción medioambiental firme. Esta medida afecta a importantes centros industriales de compañías como CATL, Samsung SDI y SK On. Los controles ya han tenido consecuencias para varias empresas.

Según la información publicada por Bloomberg , dos instalaciones de SK On han recibido sanciones, mientras que EcoPro ha sufrido una suspensión parcial de sus operaciones. CATL también tuvo que detener temporalmente tres áreas de su fábrica de Debrecen en agosto, después de detectarse una exposición elevada al níquel en nueve trabajadores. Una fábrica paralizada desde junio provoca problemas de suministro fuera de Europa Uno de los casos más relevantes es el de Semcorp, fabricante chino especializado en separadores para baterías de iones de litio. Su instalación de Debrecen permanece sin producir desde el 24 de junio, cuando las autoridades ordenaron suspender la actividad tras recibir unos análisis que apuntaban a concentraciones anormalmente elevadas de 13 metales en muestras de agua subterránea.

La planta tiene capacidad para fabricar separadores destinados a las baterías de hasta 300.000 vehículos anuales, según la compañía. La planta de separadores permanece sin producción desde junio. Sin embargo, la investigación posterior cuestionó los resultados que habían motivado la intervención administrativa. El 10 de septiembre, Semcorp comunicó que el laboratorio responsable había retirado los informes iniciales por utilizar un procedimiento inadecuado para evaluar los metales disueltos en el agua.

La empresa sostiene que las comprobaciones posteriores, realizadas con cuatro laboratorios acreditados y muestras de 45 puntos, no encontraron contaminación. Pese a ello, la suspensión continúa pendiente de resolución administrativa. La paralización también ha tenido repercusiones internacionales. Fuentes consultadas por Bloomberg señalaron que una instalación de LG Energy Solution situada en el estado estadounidense de Georgia había sufrido problemas de abastecimiento relacionados con el cierre.

La compañía surcoreana no confirmó directamente esa incidencia, aunque explicó que dispone de proveedores alternativos y que su actividad no depende exclusivamente de la fábrica húngara. La situación de Semcorp sigue sin resolverse pese a la retirada de los primeros análisis. La empresa recibió una multa de 30 millones de forintos y debía presentar antes del 30 de octubre un estudio medioambiental detallado. Además de obtener la autorización de la oficina gubernamental de Hajdú-Bihar, tendrá que acreditar el cumplimiento de las exigencias de seguridad contra incendios.

Por ahora, no se ha comunicado una fecha oficial para la reanudación de la producción, mientras permanecen abiertos los procedimientos contra la suspensión y la sanción económica. Temas Coches Eléctricos

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