El incremento en los precios de la gasolina y el diésel se convirtió en uno de los principales factores de presión para el Partido Republicano durante las elecciones de medio término celebradas el 3 de noviembre en Estados Unidos (EE. UU.). El encarecimiento del transporte y el costo de vida alimentaron el descontento de los ciudadanos en una jornada decisiva para el futuro político del presidente Donald Trump. De su interés: ¡Golpe al bolsillo!
Inflación en EE.UU. sube al 3,7 % por el alza de los combustibles Según datos de la Asociación Estadounidense del Automóvil (AAA), la gasolina regular alcanzó un promedio nacional de 4,15 dólares por galón (3,78 litros) durante la jornada electoral. Esta cifra superó los 3,80 dólares registrados en las elecciones legislativas de 2022. El diésel también registró un precio elevado, con un promedio de 6,29 dólares por galón. El valor se acercó al máximo histórico de 6,52 dólares alcanzado el 22 de septiembre de 2026 , en medio de las tensiones internacionales.
Gasolina cara sacude elecciones en EE. UU. La situación energética estuvo marcada por el conflicto militar con Irán y las restricciones al tránsito marítimo en el estrecho de Ormuz, una ruta estratégica para el comercio mundial de petróleo. Estos acontecimientos aumentaron la incertidumbre sobre el suministro y presionaron los precios de los combustibles.
Mientras los consumidores enfrentaban mayores gastos para movilizarse, las principales compañías petroleras reportaron importantes ganancias. Chevron informó beneficios de 9.900 millones de dólares durante el tercer trimestre de 2026 , mientras ExxonMobil alcanzó los 15.400 millones. En medio de este escenario, los resultados electorales representaron un duro revés para los republicanos. Según los resultados reportados por Associated Press, los demócratas consiguieron el control de ambas cámaras del Congreso, en una votación marcada por las preocupaciones económicas, la inflación y el descontento con la gestión presidencial.
El resultado evidencia el peso que pueden adquirir los precios de los combustibles y el costo de vida en la percepción ciudadana y en las disputas políticas estadounidenses.