The Legend of Zelda: Ocarina of Time rejuvenece a cambio de preservar su jugabilidad

The Legend of Zelda: Ocarina of Time rejuvenece a cambio de preservar su jugabilidad

The Legend of Zelda: Ocarina of Time Overall - Mecánicas de juego - 86%86% - Historia - 84%84% - Música - 88%88% - Gráficos - 90%90% Summary El remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time rejuvenece un clásico con una renovación visual sobresaliente y controles más cómodos, sin perder la fuerza de su aventura original. Sin embargo, su fidelidad también limita su ambición: las escasas novedades y los mínimos ajustes de calidad de vida dejan la sensación de que pudo ofrecer más. Una excelente puerta de entrada para nuevos jugadores, pero un regreso demasiado conservador para quienes conocen Hyrule de memoria. - Genero: Aventura - Plataforma: Nintendo Switch 2 - Estreno:5/11/2026 - Publicador: Nintendo - Desarrollador: Nintendo EPD Production Group No. 3 En este mundo del gaming suceden dos cosas con regularidad: discutir sobre que The Legend of Zelda: Ocarina of Time es el mejor juego de la historia y cómo se vería con gráficos modernizados. El primer debate se puede llevar a cabo en una reunión entre amigos o en redes sociales, mientras que el segundo presenta a un ocioso con mucho tiempo libre recreando un juego con Unreal Engine 5.

Si bien debatir sobre Ocarina es un ejercicio entretenido y ocioso, discutir sobre lo mal que envejecieron los juegos de Nintendo 64 es una realidad y esa es la razón por la que constantemente vemos esfuerzos colectivos de un: “cómo se vería The Legend of Zelda: Ocarina of Time con gráficos modernos”. La cuestión es que, con los ejemplos inmediatos de Breath of the Wild y Tears of The Kingdom, no sonaba descabellado que Nintendo pusiera manos a la obra y nos entregara un ansiado remake… ¿o remaster? O lo que rayos se les ocurriera con uno de los títulos más queridos en la historia de los videojuegos. Ahora, cuando The Legend of Zelda: Ocarina of Time esté en las manos de los dueños del Nintendo Switch 2 empezará un nuevo debate… ¿Era el remake que merecíamos o es el que Ninty nos podía ofrecer?

Porque seamos sinceros… Star Fox se veía y jugaba de manera sobresaliente, pero después de una vuelta, ya no tuvo nada más que ofrecer, a menos que quisieras entrarle al multijugador. Pasa más o menos lo mismo por acá. El remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, punto por punto La historia que definió las aventuras 3D Cuando comenzó la generación del PlayStation, Nintendo 64 y el Sega Saturn aparecieron los primeros videojuegos de consola con una ambientación 3D abierta. No eran perfectos.

Era lo que había en aquel entonces. Los recordamos con cariño porque nos abrieron los ojos a una nueva forma de jugar, pero eso no significaba que estaban bien hechos. El caso de The Legend of Zelda: Ocarina of Time es muy particular, porque no era solo lidiar con las limitaciones del Nintendo 64 (hay que estar ciego para no admitir que los cartuchos eran un problema), el control y los botones también representaban un incordio. Mientras que PlayStation lanzó un control con dos sticks análogos, la gran N se quedó con su control el cual hacía que los desarrolladores caminaran entre la delgada línea de la innovación y tratar de averiguar “cómo rayos controlo una cámara con esto”.

Por eso es por lo que The Legend of Zelda: Ocarina of Time es tan memorable, porque no solo trasladó una jugabilidad que funcionaba de manera notable en 2D y mirada por arriba. Añadió un nivel narrativo que causaba emoción y empatía por una causa que parece lo que siga de complicada desde los primeros minutos de juego. Pero si algo nos enseña Ocarina, es que todos podemos ser el héroe del tiempo y que todo lo que hacemos y aprendemos tiene un propósito y un valor que nos hace sentir que de verdad estamos causando la diferencia. Resolver un puzzle, recuperar un cuco o derrotar a un dragón gigante causan una satisfacción que, hasta la fecha, se mantiene de un modo maravilloso.

Es eso que te hace decir que “los videojuegos son geniales”. También te recomendamos: Phantom Blade Zero se siente como si una película de Ang Lee se volviera en un espectacular videojuego Ajustes aquí y allá para que Ocarina of Time se sienta moderno Como te lo mencioné, The Legend of Zelda: Ocarina of Time se siente viejo cuando lo ves en el Nintendo Switch Online o con un poco de suerte en un Nintendo 64. ¡Vamos! Es un título que está a nada de cumplir las 3 décadas. Lo mismo pasa a muchas otras franquicias que vieron la luz en la segunda mitad de los 90’s, no sobreviven la prueba del tiempo.

Lo que hace el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time es rejuvenecer todo lo visual mientras entrega ajustes modernos en apartados muy puntuales. El primer detalle que parece inverosímil pero que es muy importante es la forma en la que se maneja la mentada cámara. Ya tenemos dos sticks con los cuales podemos no solo controlar el movimiento de Link, también su visión. El resultado es refrescante y digno.

Como debió ser desde un inicio, pero no se podía. Parece una nimiedad, pero que Link salte y apunte de un modo muchísimo más eficiente es algo que de verdad hace que la experiencia sea de verdad algo moderno. Años de desarrollo e ideas de manejo de protagonistas en títulos de aventura por fin se vieron plasmados en un muy necesario remake que de verdad a muchos debió tomar por sorpresa. Ahora bien, la jugabilidad sigue intacta.

Solo pensemos que está adecuada a los estándares actuales que les exigen a los videojuegos aprovechar de la mejor manera posible su hardware, el cual claramente está más holgado y robusto a comparación de lo que en su momento pensábamos que era la punta de lanza en cuanto a tecnología de gaming, cuando claramente no lo era, especialmente cuando la necedad del almacenamiento impedía hacer cosas mucho más geniales. De alguna manera, todo sigue igual A partir de este punto entramos a 1 de 2 subcabezas en las que vamos a discutir cuestiones delicadas acerca de lo que al menos creo que debería ser The Legend of Zelda: Ocarina of Time considerando que la mayoría de los compradores del juego van a ser quienes ya lo jugaron. En ese aspecto, todo sigue en su lugar. Solo encontrarás algunos añadidos relacionados con el tema del día y la noche o en su defecto objetos que no poseen una mayor trascendencia.

Esto no está mal, porque si la idea era solo brindar una apariencia totalmente renovada a la producción, pues lo mejor es no mover del lugar que le corresponde. La cuestión es que, si eres de esos tryhards que se saben de memoria y hasta se avientan speedruns con los ojos vendados de The Legend of Zelda: Ocarina of Time, pues la verdad es que lo pasarás sin mayor problema. Pero, en el dado caso de que seas un nuevo usuario, pues déjame decirte que estarás frente a una versión pulcra, pulida, amigable y con un desarrollo excelente. Si no eres de la generación del Nintendo 64, pero sí tomaste un control con más de 2 sticks análogos, vas a sentirte como en casa.

Porque ahora sí, Ocarina of Time, se siente y percibe moderno. La cuestión es que, también es medio simple. No hay tantos ajustes “quality of life”… Incluso, son diminutos, minúsculos y casi imperceptibles. Parece que decidieron no moverle… También te recomendamos: One Piece Grand Gourmet: el simulador de cocina pirata que desborda caos y nostalgia ¿Es un remake o una modernización? ¿Qué dar a los fans? ¿qué ofrecer a los extraños?

Estoy casi seguro de que el mayor problema con The Legend of Zelda: Ocarina of Time y su desarrollo está vinculado a no saber qué hacer exactamente. Porque que un video con Link en Unreal 5 se vuelva viral, no es exactamente lo que debería ser un videojuego. A veces eso es lo molesto de las redes sociales que con una mano en la cintura creen que todo se hace y que las decisiones creativas se definen con una persona a cargo, cuando no es así. Asimismo, ¿cómo debía ser este remake? ¿Cambiar algo de su lugar? ¿Expandirlo? ¿Proponer algo distinto?

El único precedente inmediato de un juego tan grande como este Zelda sería Final Fantasy 7 y el resultado estuvo atado a una serie de riesgos realmente altos donde a final de cuentas, parte de lo que mantuvo a flote el proyecto fue modernizar y darle opciones de combate a los jugadores. Pero en The Legend of Zelda ya contamos con un combate que raya en la perfección, por no decir que es sobresaliente. Más bien, todos esos elementos que en su momento fueron vanagloriados porque “era lo que había” ahora pueden ser disfrutados de un modo muchísimo más natural, como un juego debería disfrutarse. No estoy diciendo que la versión original de Ocarina fuese mala, todo lo contrario, las limitaciones de la época las sorteó de un modo impresionante y lo genial es que ya no debemos pasar por esa fase de nuevo.

Con esto expuesto, creo que se entiende mejor lo que buscaba de Nintendo. No querían cambiar el notable producto con el que una generación se identifica, pero cuando lo modernizaron tomando los estándares actuales de gaming, se encontraron que ahora sí contamos con lo que podríamos considerar es la versión definitiva de un videojuego que trasciende generaciones. The Legend of Zelda: Ocarina of Time luce increíble aunque tiene diseños cuestionables Cuando se anunció “por sorpresa” el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time de inmediato nos brincó a la cara ese cuestionable diseño de Young Link que de verdad fue de… “chale”. Parecer querubín de iglesia católica.

Como uno de esos niños Dios que terminan vistiendo padrinos a finales de año. Ya después del primer avance, pues nos tuvimos que aguantar. Ni modo, así es la vida. Lo bueno es que el caso de Link es ciertamente aislado.

Los nuevos diseños de los personajes de The Legend of Zelda: Ocarina of Time quedaron realmente hermosos. Incluso espero no ser el único entre mis colegas que están reseñando el juego, pero en lo personal me encantó cómo les quedó Saria. Me quito el sombrero. Se ve que de verdad le pusieron mucho empeño a este personaje.

Ya ni se diga Ganondorf, Sheik, Impa y hasta los Goron. Vamos, se ve que querían que una nueva generación de jugadores y también los de antes estén buscando un posible libro con los nuevos artes de Ocarina. Pero la experiencia visual y sonora no se quedan ahí. A su manera, el Nintendo Switch 2 es potente.

Vamos, aprovecha la actual tecnología de los videojuegos y eso ayuda a que de verdad tengamos un producto muy atractivo. Hace 28 años, con lo que había, se construyó un Hyrule que si lo vemos de nuevo, sinceramente parece vacío y sin vida, pero en esta ocasión está lleno de tonos, animaciones y emociones. Es emocionante volver a un lugar familiar, pero al mismo tiempo luce muy renovado. Aquí solo me queda quitarme el sombrero ante el equipo de desarrollo que se aventó toda la renovación de Ocarina of Time. ¿The Legend of Zelda: Ocarina of Time vale la pena?

Estaría totalmente fuera de mis cabales si digo que el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time no vale la pena. Técnicamente conserva y mejora todos esos valores de jugabilidad y narrativa que volvieron inmortal a un título por el cual generaciones de gamers discuten. Porque es una realidad que es una de las entregas más grandes de la historia de los videojuegos. La cuestión es que el paso de los años le pesa y tal vez un remake hace que se vuelva una producción más digna.

Más allá de eso, la falta de riesgos o de propuesta también es objeto de debate. Porque ahorita dicen que “el gameplay no se tocó”, pero bien pudieron hacer algo más por la narrativa: me refiero a añadir algo que no estuvo en su momento en la entrega original. O en su defecto, buscar un colocar un extra que le diera más valor al producto. La cuestión es que, tal vez los jugadores solo querían que The Legend of Zelda: Ocarina of Time se viera con los gráficos actuales y nada más.

Entonces, ante todo esto, “al cliente lo que pida” y ya. No queda de otra y pues eso es una especie de ley y una que Nintendo no vacila en tomar cuando es necesario. Sí, no deja de ser una entrega memorable, un juego que trasciende épocas y generaciones. Y es trabuco de producción, pero ¿no se podía hacer algo más? ¿Estás de acuerdo con nuestra calificación?

No te pierdas de esta y otras reseñas suscribiéndote a nuestro feed de Google News. Jugamos el remake de The Legend of Zelda: Ocarina of Time en Nintendo Switch 2 con un código proporcionado por un representante de Nintendo en nuestra región.

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