Bloomberg — Las aerolíneas europeas sufrieron el jueves una segunda oleada de amenazas de bomba que afectaron indiscriminadamente a empresas que iban desde la aerolínea de bajo coste Wizz Air Holdings Plc hasta la compañía de bandera finlandesa Finnair Oyj, lo que provocó el caos en el transporte aéreo en toda una región que ya se enfrentaba a una serie de alertas de seguridad. Entre los vuelos afectados se encontraba el vuelo EI402 de Aer Lingus, con destino a Roma desde Dublín, que se vio obligado a realizar un desvío de emergencia a un aeródromo militar en el norte de Francia. Finnair informó de que dos vuelos con destino a Roma y Viena desde Helsinki recibieron amenazas similares que resultaron ser falsas. Otras aerolíneas afectadas fueron LOT Polish Airlines y Wizz, que ya había sido objeto de varias amenazas a principios de semana.
En la República Checa, la policía informó de que había recibido amenazas de bomba sobre cuatro aviones con destino a Praga, y que las aeronaves fueron registradas tras su aterrizaje. El principal aeropuerto de Viena también recibió una advertencia sobre cuatro vuelos, según informó la cadena pública OFR. Tres vuelos de Ryanair Holdings Plc con destino a Sofía (Bulgaria) procedentes de Madrid, Copenhague y Londres también fueron objeto de amenazas, según informó un portavoz del Ministerio de Transporte búlgaro. Cazas MiG-29 búlgaros escoltaron a las aeronaves mientras sobrevolaban el espacio aéreo de Bulgaria, según indicó el Ministerio de Defensa en un comunicado, y uno de los vuelos fue desviado a la ciudad de Plovdiv.
Ryanair no respondió de inmediato a una solicitud de comentarios. “No creo que hayamos visto antes algo así de forma coordinada”, declaró Ben Smith, CEO de Air France-KLM, en una conferencia telefónica con periodistas para analizar los resultados del tercer trimestre. “Es lamentable y esperamos que esto no dé a nuestros clientes ningún motivo para retrasar o reducir sus planes de viaje”. No se ha detectado ningún patrón en la oleada de amenazas de esta semana, ni en cuanto a las compañías aéreas implicadas ni a las rutas afectadas. Las amenazas de bomba son sucesos poco frecuentes y casi siempre acaban siendo falsas alarmas o actos de imitadores. De media, hay más de 30.000 vuelos diarios en el espacio aéreo europeo.
Sin embargo, este inusual aumento de las amenazas de bomba se produce en un momento de elevada tensión geopolítica y de perturbaciones excepcionales en Europa, entre las que se incluyen repetidos ataques informáticos contra los sistemas de refrigeración de supermercados e incursiones de drones en el territorio. Introducir cualquier objeto ilegal a bordo resulta extremadamente difícil, dada la estricta seguridad de los aeropuertos y el hecho de que los controles de pasajeros en tierra son cada vez más sofisticados. Como resultado, los accidentes aéreos relacionados con una bomba son extremadamente raros. Entre los incidentes más destacados se encuentran el vuelo 103 de Pan Am, que explotó sobre Lockerbie, en Escocia, causando la muerte de las 259 personas a bordo, en 1988, y el de un avión de pasajeros ruso que se estrelló a causa de un artefacto explosivo a bordo en la península del Sinaí, en Egipto, en 2015, en el que fallecieron las 224 personas que viajaban a bordo.
Eurocontrol, el organismo europeo encargado de coordinar el tráfico aéreo en toda la región, ha declarado que está siguiendo de cerca la situación y colaborando estrechamente con las compañías aéreas, los aeropuertos y los proveedores de servicios de navegación aérea. En Rumanía, las autoridades del aeropuerto de Bucarest-Otopeni registraron el vuelo WMT3064 de Wizz tras su aterrizaje procedente de Milán con 182 pasajeros a bordo. El aeropuerto ha indicado que está aplicando su protocolo de seguridad, aunque el resto de vuelos siguen operando con normalidad. ¿Cuántos vuelos han sido afectados por las amenazas esta semana? Al menos siete vuelos se vieron afectados por amenazas de bomba entre el lunes y el martes, lo que provocó que cientos de pasajeros fueran desviados y que aviones de combate escoltaran a algunas aeronaves hasta los aeropuertos.
No se encontraron explosivos y el Gobierno del Reino Unido calificó los incidentes de “amenazas falsas malintencionadas”. Wizz declaró el martes que las autoridades fueron las primeras en recibir notificación de las amenazas y transmitieron la alerta a la aerolínea, que a continuación siguió el protocolo. -Con la colaboración de Jenny Che, Jennifer Duggan, William Horobin, Andra Timu, Marton Eder, Andrea Dudik, Slav Okov y Albertina Torsoli. Lea más en Bloomberg.com