Tras su estreno el pasado 4 de octubre por HISTORY, “México entre dos mundos” continúa su recorrido por las historias y tradiciones que dan vida al Día de Muertos, de la mano del actor, conductor y productor Arap Bethke. Realizada en México para Latinoamérica, esta miniserie documental de cuatro episodios propone una mirada cercana a las personas que, generación tras generación, mantienen viva una celebración que conecta la memoria, la identidad y los vínculos familiares. Rodada en Toluca, Puebla y Ciudad de México, la miniserie reúne encuentros con familias, artesanos, floricultores, cocineros, artistas y guardianes de tradiciones. A través de sus testimonios, Bethke descubre cómo cada elemento de esta festividad tiene un origen, un significado y una historia que contar.
Desde el cultivo del cempasúchil y la elaboración del papel picado hasta el pan de muerto, los altares y las ofrendas, “México entre dos mundos” revela los preparativos y saberes que hacen posible esta celebración. El recorrido también se adentra en la música, la gastronomía, las artesanías y las ceremonias que transforman los espacios y reúnen a las comunidades. Arap Bethke conduce y produce la serie, aportando su visión creativa y su interés por explorar la riqueza cultural de México. Su acercamiento a los protagonistas permite descubrir la dimensión humana de una tradición que honra a quienes ya no están y fortalece los lazos entre quienes preservan su legado. “Enseñarle al mundo esta celebración tan icónica de la mano de HISTORY es un honor y un gran placer.
Mi curiosidad por conocer y mi pasión por explorar crecen con cada uno de estos episodios. Los invitamos a descubrir qué hay detrás del Día de Muertos”, expresó Arap Bethke. La serie se estrenó el domingo 4 de octubre a las 21:00 horas, tiempo de México, por HISTORY. Los capítulos estarán disponibles en VOD y en el canal de YouTube de HISTORY después de su estreno en televisión.
El Día de Muertos es una tradición ancestral y una de las expresiones culturales más representativas de México, dedicada a honrar la memoria de quienes ya no están. Parte de la creencia en el regreso transitorio de las ánimas de los difuntos al mundo de los vivos. Celebrada principalmente el 1 y 2 de noviembre, reúne a las familias alrededor de ofrendas llenas de color y altares con fotografías, flores de cempasúchil, velas, papel picado y alimentos, además de distintos rituales que adquieren características propias en cada región del país.