Bloomberg Línea — El consumidor venezolano le da poco tiempo de vida a su ingreso. El 88% cobra en bolívares y vacía ese dinero en menos de 48 horas, según un estudio de tendencias del consumidor presentado por Luis Vicente León, presidente de Datanálisis, durante el Congreso de la Cámara Venezolana de Centros Comerciales en Caracas este jueves. El indicador ofrece una aproximación a la dinámica de liquidez de los hogares en Venezuela, aunque la presentación no precisa qué proporción de esos recursos se destina a compras, pagos de servicios u otros compromisos, ni cuánto termina en los establecimientos comerciales. El hallazgo forma parte de un análisis sobre los cambios en los hábitos de consumo y los desafíos que estos representan para los centros comerciales, en un mercado en el que la capacidad de compra, la sensibilidad a los precios y la confianza en las marcas condicionan las decisiones de los consumidores.
Entre los resultados expuestos por Datanálisis, 60% de los consumidores compara precios con frecuencia, mientras que 80,3% afirma estar dispuesto a pagar más por una marca confiable que le ofrezca rendimiento. La combinación de ambos indicadores muestra que el precio sigue siendo una variable relevante en la decisión de compra, pero no es el único factor. La confianza y el valor percibido también pueden justificar que un consumidor elija una opción más costosa. El consumo privado crecería hasta 17% en 2027 Las perspectivas de Datanálisis apuntan a un mayor dinamismo del consumo privado durante los próximos dos años, con un crecimiento que superaría las estimaciones de expansión del producto interno bruto (PIB).
Para 2026, la firma proyecta un crecimiento económico de entre 6% y 7%, mientras que el consumo privado avanzaría 10%. En 2027, la diferencia sería todavía mayor: el PIB crecería entre 10% y 12%, frente a un incremento estimado de entre 16% y 17% del consumo privado. Las proyecciones también contemplan una desaceleración de la inflación. Datanálisis estima que cerrará 2026 en 350%, mientras que para 2027 prevé un rango de entre 80% y 120%.
Aunque supondría una reducción importante del ritmo de aumento de los precios, el escenario no implica una caída de estos. Se trataría de una desaceleración inflacionaria, con incrementos que seguirían siendo elevados. Centros comerciales proyectan un gasto de US$13.040 millones En este contexto, Datanálisis estima que el gasto en centros comerciales venezolanos alcanzará los US$13.040 millones durante 2026, frente a los US$10.870 millones calculados para 2025. La variación nominal entre ambos períodos sería de 19,9%, mientras que el crecimiento real estimado se ubicaría en 7,49%, después de descontar una inflación en dólares de 11,58% acumulada a septiembre de 2026.
La presentación también incluye un ticket promedio de US$71,80 por visita y una frecuencia estimada de 30 visitas al año. Asimismo, contabiliza 15.131.038 visitantes mayores de 18 años, equivalentes a 68,7% de la población considerada en la estimación. Estas cifras dimensionan el mercado de los centros comerciales como un canal relevante para el consumo. Sin embargo, la proyección de gasto en estos establecimientos debe distinguirse del crecimiento del consumo privado, que comprende un universo más amplio de bienes y servicios adquiridos por los hogares.
La compra comienza en internet, pero la tienda física conserva su papel Otro de los cambios identificados por Datanálisis está relacionado con la combinación de canales digitales y presenciales. El 65,7% de los consumidores compra en internet, mientras que 47,4% confía en la tienda física para concretar la compra. La dinámica plantea un desafío para los operadores comerciales y las marcas: mantener la relevancia de sus espacios físicos en un proceso de compra que comienza cada vez más en el entorno digital, donde los consumidores pueden revisar precios, características y alternativas antes de visitar una tienda. La dimensión emocional también interviene en las decisiones de gasto.
Según el estudio, 72,5% de los consumidores activa un filtro de merecimiento cuando compra algo para sí mismo. Esto supone que las marcas deben encontrar argumentos adicionales para justificar determinados consumos, desde la experiencia que ofrecen hasta los beneficios asociados a sus productos. Finalmente, la presentación plantea que el nivel socioeconómico no es suficiente para comprender cómo compra un hogar. El estrato permite aproximarse a su capacidad económica, pero no necesariamente explica sus preferencias, prioridades o comportamiento.
Para los centros comerciales, la segmentación debe considerar también esas diferencias en los hábitos de compra y las motivaciones de los visitantes. En un mercado donde el consumidor compara precios, evalúa el valor de las marcas y administra sus ingresos en períodos cortos, la capacidad de adaptar la oferta y la experiencia comercial resulta determinante para captar una mayor proporción del gasto.