Kristaps Porzingis ha anunciado su retirada de las pistas a través de un reciente comunicado. El pívot ha querido despedirse de todos, y en concreto de los Warriors, donde ha reconocido que no se encuentra al nivel físico que exige una competición como la NBA. Después de renovar este pasado verano por 2 años y 40 millones de dólares, se suponía que estaba listo para regresar. Sin embargo, nada más lejos de la realidad.
No pudo entrenarse con normalidad y tampoco realizar la pasada pretemporada por un raro síndrome que padece. Golden State busca la salida de Porzingis «Tenía muchas ganas de afrontar esta nueva temporada con el grupo, pero a medida que aumentaba la intensidad, mi cuerpo no respondía como esperaba. Me encuentro bien, pero sé lo que hace falta, y no estoy en el punto que quisiera estar para rendir al nivel que me exijo. Por ello he decidido priorizar mi salud y apartarme del deporte que tanto amo.
Ante esta situación quiero mostrar el máximo respeto a los Warriors y trabajar juntos para poder encontrar una solución adecuada. Agradezco a mi familia y mis seres queridos por estar siempre a mi lado. Gracias a todos por vuestro apoyo. Seguimos adelante», dijo Porzingis. 🙏🏼 https://t.co/d0UoELOmye — Kristaps Porzingis (@kporzee) November 6, 2026 Porzingis concluye una carrera NBA de 10 temporadas entre los Knicks, Mavericks, Wizards, Hawks y en última instancia los Warriors.
En total ha jugado 533 partidos oficiales con unos guarismos de 19,5 puntos, 7,9 rebotes y 1,8 tapones en 30,3 minutos por jornada. El primer unicornio Porzingis fue bautizado como el primero unicornio de la NBA. El mote se lo puso Kevin Durant en 2016 porque su estilo de juego reflejaba un híbrido perfecto entre un jugador exterior e interior pese a sus 2,18 metros de altura. Hasta la fecha habíamos visto muy pocos jugadores con semejantes habilidades, con excepción del mítico Ralph Sampson.
KP se movía como pez en el agua tanto por dentro como fuera del zona. Metía triples, cogía rebotes, intimidad en defensa, ponía tapones… Un sinfín de habilidades que recayeron en los New York Knicks de Phil Jackson. El mítico técnico de los Bulls y de los Lakers decidió ponerse al frente de las oficinas Knickerbockers entre 2014 y 2020, y acertó de pleno con la elección de Porzingis, formado en el Sevilla de la Liga ACB. Desde que fuera seleccionado mediante el pick 4º del Draft 2015 despuntó en una franquicia muy mediática.
Tanto fue así que un par de años después de su llegada, decidieron traspasar a su jugador franquicia, Carmelo Anthony, a los Thunder de Russell Westbrook. También hay que reconocer que la salud no le ha acompañado demasiado durante su carrera en la NBA. Tras los Knicks se marchó traspasado a Dallas, y de ahí a los Wizards, Celtics, Hawks y unas últimas pinceladas en los Warriors. Podríamos decir que las lesiones siempre han lastrado su juego.
Su pone máximo fueron los 72 partidos disputados en su temporada rookie . Y desde ahí, cuesta abajo y sin frenos hasta una retirada prematura debido al síndrome POTS que padece (síndrome de taquicardia ortostática postural). Cabe destacar que fue incluido en el Mejor Quinteto Rookie de 2016; también fue All-Star en 2018 y campeón de la NBA con los Celtics en 2024. (Fotografía de portada: Reuters)