Las prótesis de Gimli le dejaron casi ciego en el rodaje, así que decidió hacer sus escenas de lucha atizando a los especialistas de verdad

Las prótesis de Gimli le dejaron casi ciego en el rodaje, así que decidió hacer sus escenas de lucha atizando a los especialistas de verdad

Leer en la aplicación El rodaje de El señor de los anillos duró 438 días ininterrumpidos, que se dice pronto: aunque Peter Jackson esperaba crear una gran familia y rodar todo como estaba establecido, una trilogía de estas características iba a entrañar complicaciones de las que nadie se había percatado. Al fin y al cabo, si cualquier rodaje tiene momentos de caos aunque sea una pequeña película indie, ¡imagina en la obra más gigantesca de la historia del cine! El Señor de los Anillos: La Comunidad del Anillo Fecha de estreno 21 de diciembre de 2001 | 2h 58min Dirigida por Peter Jackson Con Elijah Wood , Sean Astin , Ian McKellen Medios 4,6 Usuarios 4,6 Sensacine 4,0 Streaming Una ceguera para pegarlos a todos Por ejemplo, nadie esperaba que John Rhys-Davies , que interpreta al bueno de Gimli, estuviera a punto de quedarse ciego por culpa del eccema que le provocaba el látex y el pegamento de las prótesis faciales de su personaje. De hecho, le inflamaba tanto la cara y los párpados que llegó a quedarse sin visión lateral y reduciendo su campo de visión a absolutamente nada .

En las escenas dialogadas no había mayor problema, pero... ¿Qué ocurre con las de pelea? Pues, viendo que no iba a poder solucionar el problema, e l actor llegó a un pacto con los especialistas a los que tenía que atacar : les preguntaba cuántos iban a por él y coreografiaban la escena ( "Tú ven hacia mí y te doy con el hacha. Luego viene el siguiente y le doy..." ). De hecho, si te fijas en la película, las reacciones de pánico de los rivales de Gimli son totalmente reales, porque no sabían dónde iba a apuntar el hacha.

Cuando los especialistas le pidieron que intentara no pegarles de verdad, pero que no había problema si les daba, Rhys-Davies entendió que tenía barra libre, y acabó sacudiendo golpes reales a mansalva entre tomas . Peter Jackson, eso sí, acabó encantado: ¡Nunca había siquiera soñado con tanta realidad y tanta ferocidad en un combate!

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