¿Cómo la guerra contra Irán se volvió contra Trump en las urnas y costó a los republicanos las elecciones de medio mandato?

¿Cómo la guerra contra Irán se volvió contra Trump en las urnas y costó a los republicanos las elecciones de medio mandato?

Por: Ali Zeraatpisheh Las elecciones de medio mandato del 3 de noviembre de 2026 asestaron un duro golpe al presidente Donald Trump y al Partido Republicano, después de que los demócratas lograran el control de ambas cámaras del Congreso. El resultado supuso un contundente rechazo a la Administración republicana cuando aún no habían transcurrido dos años del segundo mandato de Trump. Los votantes dieron la espalda a una presidencia cada vez más marcada por las dificultades económicas, las controversias políticas y la escalada de la guerra contra Irán. La guerra se convirtió en un factor especialmente perjudicial porque sus consecuencias trascendieron el campo de batalla: el encarecimiento de los combustibles agravó las presiones económicas que ya soportaban los hogares estadounidenses.

El propio Gobierno reconoció el coste político de la guerra. El vicepresidente JD Vance declaró: “La razón por la que perdimos es la guerra”. Al mismo tiempo, Trump admitió que la agresión militar estadounidense-israelí y el aumento de los precios de la gasolina habían perjudicado a los candidatos republicanos en las elecciones. Aunque la inflación desbocada, la crisis del coste de la vida y el descontento con la Administración también influyeron en el resultado, la guerra no provocada e ilegal contra Irán se erigió en uno de los factores centrales de la derrota republicana.

Un manifestante contrario a Trump sostiene una pancarta que vincula la guerra contra Irán y el aumento del precio de la gasolina con la campaña republicana al Senado, frente a un acto del candidato demócrata Abdul El-Sayed en Detroit, 1 de noviembre de 2026. ¿Cómo se convirtió la guerra contra Irán en un lastre electoral para Trump? La magnitud del rechazo popular a la guerra quedó patente en las encuestas realizadas después de las elecciones, que mostraron que la mayoría de los votantes estadounidenses desaprobaba la decisión de iniciar la agresión contra Irán y que esa oposición se tradujo en un sólido respaldo a los candidatos demócratas. Según la encuesta AP Voter Poll , que consultó a más de 100 000 votantes de todo el país, aproximadamente seis de cada diez consideraron equivocada la decisión de Estados Unidos de entrar en guerra con Irán. La mayoría de ellos respaldó a los candidatos demócratas en las elecciones a la Cámara de Representantes de sus respectivos distritos.

A la inversa, casi todos los votantes que apoyaron a los candidatos demócratas a la Cámara Baja consideraron que la guerra había sido una decisión equivocada. La encuesta ABC News Voter Poll reveló que el 34 % de los votantes en las elecciones a la Cámara de Representantes consideró la guerra contra Irán un factor crucial a la hora de decidir su voto al Congreso. Se trata de una proporción considerable, aunque inferior a la de quienes señalaron la corrupción gubernamental, con un 55 %, y el coste de la vida, con un 49 %. Estos resultados indican que la guerra no fue el único motivo de la derrota republicana, pero se convirtió en una importante línea divisoria entre quienes rechazaban las políticas de Trump y quienes seguían respaldándolas.

Otra encuesta, realizada conjuntamente por Fox News y NORC entre aproximadamente 3000 votantes registrados del 1 al 3 de noviembre, puso aún más de manifiesto la debilidad política de los argumentos de la Administración para justificar la guerra. Alrededor de seis de cada diez encuestados afirmaron que Estados Unidos había tomado una decisión equivocada al recurrir a la fuerza militar contra Irán. Más de dos tercios también consideraron muy importante evitar una guerra prolongada, mientras que casi el doble de encuestados se mostró partidario de poner fin a la intervención militar estadounidense para reducir los precios de la gasolina. Estos resultados sugieren que la decisión de Trump de atacar Irán alejó a los votantes no solo por su rechazo a otra aventura militar estadounidense en Asia Occidental, sino también porque muchos estadounidenses no veían justificación alguna para prolongar una guerra que estaba imponiendo costes económicos dentro de su propio país.

Manifestantes contra la guerra protestan contra la intervención militar estadounidense en Irán y muestran información sobre el aumento de los precios de la gasolina, marzo de 2026. ¿Dónde perdieron terreno los republicanos debido a la agresión contra Irán? La derrota republicana fue mucho más allá de los estados tradicionalmente disputados y puso al descubierto un retroceso del respaldo al partido en todo el país, incluso en territorios donde Trump había obtenido cómodas victorias en las elecciones presidenciales de 2024. Un análisis de Reuters sobre los resultados de aproximadamente 2100 condados reveló que los republicanos perdieron terreno en el 99 % de ellos, con una caída media de nueve puntos porcentuales en su porcentaje de votos respecto al resultado obtenido por Trump en 2024. Los retrocesos más llamativos se produjeron en estados considerados desde hace tiempo bastiones republicanos.

Texas eligió al demócrata James Talarico para el Senado con una ventaja superior a los diez puntos porcentuales, lo que supuso la primera victoria de un candidato demócrata al Senado en ese estado desde 1988. Kansas eligió a un senador demócrata por primera vez en 94 años. En Carolina del Sur, los demócratas también derrotaron al candidato republicano al Senado elegido personalmente por Trump, pese a que el presidente había ganado ese estado por casi 18 puntos en 2024. El cambio fue especialmente pronunciado entre los votantes hispanos, un sector del electorado que se había inclinado hacia Trump en 2024.

Reuters constató que, en los 64 condados de mayoría hispana donde se celebraron elecciones al Senado, el porcentaje de votos republicanos fue 14 puntos porcentuales inferior al porcentaje obtenido por Trump en esas mismas zonas dos años antes. Los votantes jóvenes también se alejaron de manera contundente de los republicanos. Según la encuesta AP Voter Poll, aproximadamente siete de cada diez electores menores de 30 años respaldaron a candidatos demócratas en las elecciones a la Cámara de Representantes de sus respectivos distritos, frente al reparto prácticamente equilibrado de votos entre Trump y Kamala Harris entre los jóvenes en 2024. Los republicanos también perdieron apoyo entre los votantes afroamericanos, especialmente entre los hombres negros: apenas uno de cada diez respaldó a los candidatos republicanos a la Cámara Baja, frente a aproximadamente uno de cada cuatro que había votado por Trump en 2024.

Estos resultados demostraron que la coalición electoral de Trump se había debilitado entre varios de los grupos que habían contribuido a devolverlo a la Casa Blanca. Los avances demócratas en los bastiones republicanos demostraron que la reacción contra el Gobierno no se limitó a los sectores tradicionalmente afines al Partido Demócrata. La magnitud de este cambio convirtió las pérdidas republicanas en un rechazo nacional a la decisión de la Administración de entrar en guerra con Irán, y no en un simple revés circunscrito a un puñado de contiendas electorales reñidas. Manifestantes marchan contra la guerra estadounidense-israelí contra Irán y portan pancartas que condenan la intervención militar de Trump y sus consecuencias, en Estados Unidos, 2026. ¿Hasta dónde llegó la ola demócrata más allá del Congreso?

La derrota republicana no se limitó a la pérdida del control del Congreso. Los demócratas también lograron importantes avances en las elecciones estatales, debilitaron la influencia del Partido Republicano en todo el país y asestaron otro golpe a la agenda política de Trump. Los demócratas conquistaron al menos 28 gobernaciones para 2027 y consiguieron la mayoría de los gobiernos estatales por primera vez en dos décadas, tras imponerse en estados tradicionalmente republicanos como Texas, Georgia, Iowa y Ohio. El partido también se hizo con todos los cargos ejecutivos estatales en los seis estados que decidieron las elecciones presidenciales de 2024: Arizona, Georgia, Michigan, Nevada, Pensilvania y Wisconsin.

Estas victorias otorgaron a los demócratas una mayor influencia sobre las políticas estatales y reforzaron su capacidad para impugnar las medidas del Gobierno federal de Trump, incluidas sus operaciones migratorias, las condiciones impuestas a la financiación federal y los intentos de ampliar las competencias del Gobierno federal sobre los procesos electorales. Los republicanos también sufrieron reveses en las consultas populares estatales. En Misuri, los votantes rechazaron un nuevo mapa de distritos electorales para el Congreso respaldado por los republicanos y promovido por Trump. En más de tres decenas de estados, los ciudadanos votaron sobre 145 iniciativas sometidas a referéndum, lo que refleja la amplitud de la contienda política más allá de las elecciones federales.

Simpatizantes de VoteVets protestan frente al Capitolio de Estados Unidos contra la guerra contra Irán y el aumento de los precios de los combustibles. Sostienen pancartas con el lema “No más financiación para guerras interminables”, 20 de mayo de 2026. ¿Qué pueden hacer realmente los demócratas para detener la guerra contra Irán? El control demócrata del Congreso otorga al partido varias herramientas constitucionales y legislativas para cuestionar la política militar de Trump. El nuevo Congreso, que iniciará sus sesiones el 3 de enero de 2027, tendrá competencias sobre el gasto federal, la facultad de investigar a la Administración y la capacidad de exigir explicaciones a los responsables de dirigir la guerra.

Uno de los primeros grandes enfrentamientos podría producirse incluso antes de que los demócratas asuman el control. La medida provisional que garantiza la financiación del Gobierno federal expirará el 11 de diciembre, lo que permitirá a los legisladores exigir restricciones al uso de fondos federales para la guerra contra Irán. La Ley de Autorización de Defensa Nacional, que se aprueba anualmente y establece las directrices políticas y autoriza los fondos destinados al Pentágono, ofrece otro posible escenario de confrontación. Se espera que la legislación correspondiente a 2027 autorice aproximadamente 1,15 billones de dólares en gasto para la defensa nacional, y los demócratas podrían intentar incorporar condiciones que limiten las operaciones militares de la Administración.

Los demócratas también podrían reactivar los esfuerzos para invocar la Resolución sobre Poderes de Guerra, que proporciona al Congreso un mecanismo para cuestionar las operaciones militares que no hayan recibido su autorización. El Senado ya ha celebrado 14 votaciones sobre la guerra contra Irán, aunque la única medida aprobada por ambas cámaras fue una resolución no vinculante que instaba a Trump a poner fin a la agresión. La mayoría en el Senado también permitirá a los demócratas controlar las votaciones de confirmación de altos cargos de la Administración, embajadores y otros candidatos a puestos diplomáticos y de seguridad nacional. Podrán retrasar o rechazar nombramientos, utilizar las audiencias de confirmación para interrogar a los responsables sobre la guerra y exigir explicaciones acerca de las decisiones militares.

Mientras tanto, las comisiones de ambas cámaras podrán investigar los gastos del Pentágono, los contratos militares, los argumentos de la Administración para justificar la guerra y sus consecuencias económicas. Para ello, podrán recurrir a citaciones judiciales que obliguen a comparecer a los testigos y permitan obtener documentos. Por tanto, los resultados electorales han abierto a los demócratas una oportunidad para cuestionar la guerra mediante restricciones presupuestarias, investigaciones y presión legislativa. La prueba decisiva será determinar si la nueva mayoría aprovecha su control del Congreso para imponer límites efectivos a las decisiones militares de Trump o si se limita a celebrar audiencias y formular críticas políticas mientras la guerra continúa.

Texto recogido de un artículo publicado en Press TV

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