El Espanyol merece más en el debut de Eder Sarabia

El Espanyol merece más en el debut de Eder Sarabia

Debut a medias de Eder Sarabia al frente del RCD Espanyol, superior al Deportivo Da Coruña pero incapaz de batir, sobre todo en el primer tiempo, a un inspirado Leo Román (0-0). El portero ibicenco impidió que el nuevo entrenador perico, en la grada debido a una sanción que arrastraba del pasado curso, iniciara con triunfo una etapa que, por lo visto en su estreno, no dejará indiferente a nadie. Recuerdo a De Miguel Como en el resto de estadios de Primera, los 22 protagonistas saltaron al terreno de juego con una camiseta y un brazalete negro en recuerdo de Jesús de Miguel, futbolista del Tenerife fallecido el pasado martes tras un lance con el portero del Andorra, Jesús Owono. El colegiado, Alejandro Quintero, colocó un ramo de flores en el mismo punto en el que se produjo el fatídico choque.

A nivel táctico, y pese a que en la previa dijo que planeaba darle "continuidad a muchas de las cosas del otro día", Sarabia introdujo hasta cinco cambios respecto al triunfo en La Cerámica (0-1), con Sergio García como interino. Más allá del obligado de Hartman por el sancionado Hinojo, el bilbaíno apostó de inicio por Pol Lozano, Cala, Dolan y Pere Milla, titular por primera vez este curso. Todo lo contrario que su homólogo, Antonio Hidalgo, quien repitió el mismo once que derrotó a Osasuna el pasado lunes (2-1). Roberto, convocado por segunda vez con la selección española absoluta, no tardó ni 10 minutos en quedarse mano a mano con Leo Román, aunque Giménez anduvo rápido para cruzarse en su camino y Alti mandó el balón a córner.

Se produjo entonces el minuto de silencio en memoria de De Miguel, también homenajeado en la grada. Una vez reanudado el encuentro, Roberto volvió a tener el 1-0 en su cabeza, sacando Leo Román una mano abajo tremenda para evitarlo. En el área contraria, Omar tuvo que multiplicarse para sacar, con Fortuño ya vencido, un remate de Amatucci que probablemente no hubiera encontrado los tres palos. El ritmo era frenético y, ya superado el primer cuarto de hora, Leo Román se erigió nuevamente en el héroe deportivista con un vuelo sin motor tremendo que impidió que Alejandro Santiago, en constante intercambio de posiciones con Dolan, estrenara su casillero goleador con el primer equipo.

Sufría el Dépor, que aun así pudo sorprender con un zurdazo de Luismi desde la frontal que se marchó fuera por muy poco. En el Espanyol, Pere Milla y Roberto continuaban entendiéndose a las mil maravillas, obligando a Quagliata a realizar una acción defensiva valor gol a la media hora. A pesar de la lluvia de ocasiones, se llegó sin goles al descanso, tras el cual Hidalgo echó mano de Villares y Aubameyang, retirando a un desconectado Yeremay. Con un centrocampista de más, el Dépor logró anestesiar el juego local, pasando a la ofensiva con el ingreso de Adama en el 60'.

Mientras tanto, Sarabia intentó recuperar algo de mordiente dando entrada a Javi Hernández, en el 63'; Moscardo, Bryan Zaragoza y Marcos, diez minutos más tarde. En medio, la reaparición del barcelonista Marc Casadó, recibido con una sonora pitada por los 31.030 presentes en el RCDE Stadium. La tuvo el Espanyol en el 90', después de un mal rechace de Leo Román a tiro de Roberto, pero Villares apareció como una exhalación y dejó con la miel en los labios a Marcos y a todo el espanyolismo.

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