"Jamás me hubiera imaginado llegar a 150 partidos con el primer equipo. Con Hansi he mejorado mucho en la madurez en el juego y leer los momentos", asegura el crack "Contra el Madrid no estuvimos finos pero queda muchísima Liga y lograremos cosas buenas. El PSG va volando pero la derrota no fue ni un meneo ni están a años luz" Fermín López (23 años) es uno de los jugadores más en forma del FC Barcelona. A su fantástico momento personal se une que acaba de cumplir ya 150 partidos oficiales con el primer equipo del Barça con unos números espectaculares.
En esos encuentros ha marcado 38 goles y ha dado 36 asistencias, unas cifras espectaculares para no tratarse de un delantero. El jugador onubense repasa con Mundo Deportivo esos datos que definen su juego, que él define como “pura pasión”. También recuerda sus inicios en el fútbol base, que no fueron nada fáciles como él mismo rememora, y repasa la actualidad en las vísperas de un partido muy importante como el del Atlético tras las derrotas ante PSG y Real Madrid. Los rojiblancos son un rival que la temporada pasada amargó la vida a los culés en la Copa y en la Champions y ante el que Fermín sufrió una dura lesión tras un golpazo del portero Juan Musso.
Por cierto, en el Metropolitano llegará a otra efemérides personal: su partido número 100 en Liga. ¿Qué tal Fermín? Todo bien. Llegas a 150 partidos con el Barça con 23 años. ¿A cuántos te ves capacitado para llegar mirando un poco hacia el horizonte? No lo sé, la verdad es que jamás me hubiera imaginado llegar a 150 partidos con el primer equipo del Barça y ojalá sean muchos más.
Mi carrera ya definirá a cuántos puedo llegar pero ojalá estar muchos partidos aquí. Estoy muy contento y muy orgulloso. Desde que empezaste, marcas o das una asistencia cada 108 minutos. No está mal para no ser un delantero. ¿Cómo se explica que, sin ser un delantero nato, tengas esa capacidad para llegar y marcar o para ver al compañero y darle un pase de gol?
Es algo innato que siempre he tenido. Desde pequeño creo que siempre he tenido buena relación con el gol, con el área, con dar asistencias. Forma parte de mi juego desde siempre y creo que estos últimos dos años lo he podido hacer mucho mejor y ayudar más al equipo en ese sentido. Es cierto porque este promedio ha bajado y esta temporada cada 72 minutos metes un gol o lo das. ¿En qué has mejorado respecto a campañas anteriores para tener esa relación con el gol aún más cercana?
Al final, con los años vas adquiriendo más madurez en el juego y creo que estoy más tranquilo en el campo a la hora de decidir, cuándo dar el pase, cuándo hacer el desmarque, cuándo chutar, cuándo no. Y al final pues se ve reflejado en estadísticas o en la manera de ayudar al equipo. Yo lo definiría en que he madurado bastante en mi juego. Y llevas ya 38 goles. ¿Qué cualidad especial te hace ver puerta con esa facilidad?
Mi principal cualidad es que juego muy vertical y desde pequeño he tenido esas características y esa mentalidad de ir siempre hacia adelante, hacia portería, pensando en el gol y en hacer ocasiones de gol. Es algo que llevo innato y que voy mejorando con el tiempo, pero lo que diría es que soy vertical. Mirando el ránking histórico del Barça, llevas 38 goles y estás empatado con un señor que se llama Diego Armando Maradona. ¿Qué te dice eso? Bueno, al final son solo números.
No me puedo comparar con un jugador como Maradona y cada uno tiene su camino, pero también estoy muy contento de poder igualar en goles a un jugador como él. Ojalá sean muchos más. Llevas 36 asistencias también. ¿Te gusta más marcar o asistir? A mí me gusta más marcar, la verdad.
Al final dar asistencias también ayuda al equipo, haces que otros compañeros marquen gol y también te da esa satisfacción de generar cosas para el equipo. Pero me quedo con los goles. De hecho este año llevas más asistencias, son siete ya, que no está mal, y seis goles. ¿Te has marcado una cifra como reto? No la quiero decir para no gafarla. ¿Pero te la has marcado?
Sí, intento marcarme algo, pero un poco sin presión, la verdad. Hablábamos antes de Maradona. Harry Kane, flamante Balón de Oro, tiene un valor de mercado de 60 millones. Fermín tiene 110 millones de euros de valor de mercado.
Cuando estabas en Linares, ¿esperabas que alguna vez llegarías a estos niveles de cotización? No, jamás. Siempre lo he dicho. Cuando me fui cedido jamás pensaba en estar en el Barça y menos en estas cosas y estas estadísticas.
Pero al final son solo números que Harry Kane haya ganado un Balón de Oro y tenga 60 millones y yo 110 de este valor. También está bien que se ponga en valor tu trabajo, pero al final son números y son cosas que no puedo controlar. Tampoco me inquieta mucho. En aquella época, en el fútbol base había ciertos técnicos que dudaban de ti pero Jordi Roura siempre confió argumentando que tenías aún que hacer el cambio físico. ¿Tú tenías dudas sobre ti?
Siempre, siempre he tenido dudas porque nunca lo he tenido fácil, nunca me veía importante, no tenía una progresión como los demás compañeros y al final pues obviamente eso te hace pensar que tu camino aquí no seguirá hacia adelante. Y después, con trabajo, con ganas y un poco de suerte también se pudo dar y pude llegar al primer equipo. Conozco a Lamine desde que somos pequeños, somos amigos fuera del campo y dentro de él la complicidad es más fácil En otras entrevistas nos comentaste que en esta época que no jugabas tanto y estabas lejos de la familia tenías momentos de llorar, de pasarlo mal. ¿Te ha hecho más fuerte ese sufrimiento en el fondo ahora que has llegado a la elite? Obviamente, los malos momentos sirven también.
Hoy me los tomo como un aprendizaje. En ese momento quizás no pensaba en eso porque era un niño también y lo pasaba mal porque al final mi pasión es el fútbol. No jugaba, estaba lejos de la familia, pero ahora, pensándolo muchos años después y siendo mayor, lo veo como un aprendizaje y creo que me ha servido para llegar donde estoy y ser la persona que soy. Yendo a los orígenes de tu llegada al primer equipo el verano de 2023, ¿en qué te hizo mejorar Xavi Hernández?
Siempre he dicho que estoy muy agradecido a Xavi porque me dio la oportunidad de ponerme en el primer equipo y me ayudó sobre todo a darme esa confianza para hacer mi juego, para que tuviera personalidad. Creo que en la primera etapa que estuve con él estaba un poco verde, pero me dio la confianza para tener esa personalidad y mostrar mis características en el campo. Y el mister actual, Hansi Flick, que es el segundo que has tenido en el Barça, ¿qué crees que te ha aportado para ser mejor futbolista? Creo que con Hansi he mejorado mucho lo de la madurez en el tema de juego, que antes igual iba un poco más ‘a full’, todo como muy precipitado a veces y con él, también con los años y jugando partidos, se va cogiendo eso.
Creo que con Flick sí he podido adquirir esa madurez de leer los momentos, los partidos, las jugadas, cuándo sí y cuándo no. Me ha aportado eso, bastante madurez en todos los aspectos del juego. Nos decían eso cuando empezabas, que eras muy bueno pero que debías mejorar en un concepto que es la toma de decisiones. Tradúcenos eso. ¿Qué es eso exactamente y cómo lo puedes mejorar día a día?
La toma de decisiones engloba todo: cuándo jugártela, cuándo chutar, cuándo no, cuándo dar el pase, el ‘timing’ de llegar al área, que también es muy importante. Al final era muy joven y prácticamente no había pisado la élite. Obviamente son cosas que siempre se pueden mejorar y creo que con el día a día, analizando también uno mismo con el mister estas cosas, se puede madurar. Lo he intentado y creo que ahora estoy en un buen momento en ese sentido.
En el campo se te ve con una agresividad brutal, que para el sistema de Hansi Flick va muy bien pero que a veces hace sufrir algunos aficionados diciendo que ‘se va a romper, lo van a expulsar’. ¿Tú crees que eso debes modularlo o ahí ya estás tú en tu punto y de ahí no te mueves? Mejor que sobre que no que falte, ¿no? También entiendo lo que se ve desde fuera a veces, pero yo también veo que es mi forma de entender el fútbol y también sé un poco cuándo frenarme. Obviamente, ojalá nunca me pase que me lesione así en una jugada o que me expulsen para condicionar al equipo.
Intento controlarlo pero mi juego es pura pasión e intento darlo todo. Es algo que me caracteriza pero intento controlarlo también. Hansi Flick siempre dice que el ambiente en el vestuario es muy bueno, que sois una familia, ¿pero hasta qué punto influye en tu momento espectacular la competencia con un gran jugador como Dani Olmo? Es una competencia superbuena porque él es un muy buen jugador y al final entre los dos cada uno intenta aprovechar sus oportunidades y hacer lo mejor para él.
Pero nos llevamos superbién fuera del campo, es una competencia supersana. Al final somos compañeros de equipo y nos llevamos bien el uno con el otro, cuando el otro no juega también. La competencia nos hace mejores en el día a día y creo que es importante. Vamos un poco con la actualidad del equipo.
Este domingo hay un partido importante ante el Atlético de Madrid, que el año pasado os eliminó en la Copa, con un 4-0 al descanso, y después en la Champions. ¿Le tenéis muchas ganas a este partido? No tenemos especialmente ganas. Al final es un partido más pero sabemos que es importante, que la temporada pasada nos hicieron daño, nos eliminaron dos veces. Sabemos que es un gran equipo, que nos lo va a poner muy difícil.
Y tenemos que controlar todos los detalles, hacer nuestro fútbol y ojalá ganemos allí porque sería una victoria importante para irnos líderes. La competencia con Olmo es superbuena y supersana. Nos hace mejores en el día a día y creo que es importante ¿Aprendisteis alguna lección? En la preparación del partido debéis estar mirando jugadas en las que os ganaban la espalda de la defensa continuamente.
Cada uno juega sus cartas y el año pasado nos cogieron un poquito la medida y nos hicieron bastante daño. Creo que este año estamos bien, sobre todo en el último partido (Aston Villa) la defensa estuvo superbién. Son cosas que se mejoran, pero a lo mejor tenemos el mal día y también nos hacen daño. Pero intentamos controlar todo lo posible, tanto los delanteros en la presión como los defensas.
Todo lo que nos pide el míster intentamos controlarlo para minimizar sus puntos fuertes y nosotros hacer nuestro juego. La última vez que visitaste el Metropolitano saliste con el labio roto y no pudiste acabar el partido. ¿Fue uno de los momentos más duros de tu carrera en el Barça, sobre todo porque estabais en puertas de una semifinal de Champions y te dejó fuera de combate? Sí, contando la noche del Inter esta también, entre el dolor del golpe, que me cosieron y me dolió un montón, y sobre todo porque nos eliminaron. Lo que más me dolía era por eso y que si ese balón hubiera entrado (su remate ante Musso en que quedó lesionado) quizás habría sido otro partido.
Te pones a pensar muchas cosas. No fue un momento bueno pero de todo se aprende. Antes del Clásico el equipo llegaba bien y parecía un escenario propicio para coger más ventaja con el Madrid. Desde dentro, ¿qué crees que le pasó ese día al equipo?
Creo que lo que nos pasó es que no estuvimos finos. O sea, no nos encontramos en la línea que veníamos y por eso la gente quizás pensaba que íbamos a golear. Obviamente nosotros no, porque es el Madrid y en cualquier partido te puede ganar. Nosotros no estuvimos bien y a ellos les salió perfecto.
El primer gol suyo es como es y ya vas contracorriente en un partido que quizás no estás bien con el balón y todo se te vuelve más difícil. Fue un mal partido nuestro pero al final es un partido más. Sabemos que era importante, obviamente, para todos, pero queda muchísima Liga y seguro que vamos a conseguir cosas buenas. Al Paris Saint-Germain le competisteis también hasta el final pero os ganó y van como un tiro.
Se vio en Villarreal que están intratables. ¿Vosotros veis la Champions aún un poco lejos o creéis que con estos aprendizajes de estos partidos sois firmes candidatos para el título? No nos gusta sentirnos favoritos y más con todos los grandes equipos que hay ahora mismo. El París está volando. Allí les plantamos bastante cara, les pusimos el partido difícil y creo que lo tuvimos ahí al final.
Metimos un gol y después nos metieron ellos otro nada más marcar nosotros. Son cosas que al final desestabilizan un poco y que hay que controlar, pero creo que no fue ni un meneo ni están a años luz de nosotros. Al final es un gran equipo y creo que el partido estuvo, en momentos, para ellos o para nosotros. Y ellos las aprovecharon y nosotros no estuvimos tampoco del todo bien.
Hay un tal Lamine Yamal que dijo recientemente que juega muy a gusto contigo por los espacios que le abres y por la complicidad que tenéis. ¿Qué significan esas palabras para ti y cómo llegáis a esa complicidad? ¿Cómo tenéis esa química tan especial para que él destaque eso? Significa mucho porque para mí es el mejor y que como jugador se sienta cómodo conmigo y que tengamos esa complicidad y esa conexión es importante para mí también y para el equipo. Conozco a Lamine desde que somos pequeños y cuando tienes un amigo fuera del campo tienes esa complicidad también y dentro del campo es más fácil. Te conoces a la perfección y creo que él y yo nos conocemos cien por cien.
Eso es lo que intentamos hacer en el campo y estoy muy contento de jugar con él porque la verdad es que es el mejor. Ya vamos acabando. Antes de un partido trascendental como este del Atlético y para el resto de la temporada, ¿qué mensaje puedes enviar a los culés que te aprecian tanto para que estén tranquilos? A los culés quiero agradecerles el apoyo incondicional tanto a mí como al equipo.
Lo notamos mucho, sobre todo cuando jugamos en el Spotify Camp Nou y fuera de casa también con la gente que se desplaza. Sobre todo les pido que estén con nosotros, que lo vamos a dar todo por ellos y ojalá podamos brindarles grandes cosas este año.