En el encuentro, organizado por la asociación Schierarsi, el embajador cubano en Italia, Jorge Luis Cepero Aguilar, denunció que durante 67 años la estrategia de Estados Unidos ha consistido en llevar hambre y miseria a su pueblo. Advirtió que quienes deliberadamente o por ignorancia, minimizan el bloqueo, se convierten en sus cómplices. El diplomático explicó que tal política es utilizada como un medio para alcanzar un objetivo criminal definido: frustrar la voluntad de la mayoría de los ciudadanos, comprometidos con ejercer la soberanía de su patria. Cepero Aguilar advirtió que, en este año, las medidas del bloqueo han alcanzado un nivel genocida. “Se asemeja a un asedio medieval contra todo un pueblo”, expresó.
Señaló que las medidas unilaterales de Estados Unidos contra Cuba violan el derecho internacional y responden a su intención de imponer, no solo a la isla, sino a toda la comunidad internacional, un nuevo sistema de relaciones internacionales basado en la ley del más fuerte. El embajador cubano llamó la atención sobre las continuas amenazas de agresión militar contra la nación antillana del Gobierno estadounidense, al declararla una amenaza inusual y extraordinaria para su seguridad nacional. “¡Qué vil mentira! Cuba es un país de paz. Cuba no es una amenaza; el bloqueo sí lo es”, subrayó, ante la sala repleta de público.
En otra de las intervenciones, el viceministro cubano de Salud Pública Julio Guerra Izquierdo, habló de los daños provocados por la política de la Casa Blanca en el sistema sanitario de la isla, sobre todo durante este año a causa del cerco energético que impide la entrada de combustible al país. Apuntó que tales afectaciones han repercutido en los indicadores de salud del país, entre ellos mencionó el incremento de la mortalidad infantil que pasó de 4,0 a 9,9 por cada mil nacidos vivos. Al respecto, el presidente de la Asociación Nacional de Amistad Italia-Cuba, Marco Papacci, se refirió a los logros sociales, educativos, científicos y culturales alcanzados por la Revolución cubana desde su triunfo, el 1 de enero de 1959, y subrayó su ayuda solidaria a muchos países en todo el mundo. Sobre el tema, el científico italiano Fabrizio Chiodo, miembro del Consejo Nacional de Investigación, significó los resultados alcanzados por la biotecnología cubana, los cuales están al nivel de las más reconocidas instituciones del mundo, sin embargo, a causa del propio bloqueo, a sus productos no puede acceder la población estadounidense.
Un momento especial de la noche fueron las intervenciones de la neurocirujana cubana Peggys Oleydis Cruz Pérez, del Hospital Clínico Quirúrgico Hermanos Ameijeiras de La Habana, miembro del equipo médico que operó en Cuba al italiano Alessandro Di Battista, ex diputado del Movimiento 5 Estrellas, también presente en el encuentro. Di Batista, uno de los líderes de la asociación Schierarsi, destacó la labor realizada por los médicos cubanos, su humanidad en el trato; narró episodios de su vida en el hospital, cómo no lo hicieron sentir como un paciente, sino como a una persona cercana, y cómo le brindaron la mejor atención posible, pese a las dificultades que atraviesa Cuba. car/mml