Coches Eléctricos Los coches eléctricos de 2.000 km de autonomía vuelven a escena: el gigante mundial de las baterías investiga cómo hacerlos realidad El mayor fabricante mundial de baterías investiga una tecnología de litio-aire que podría aumentar considerablemente la autonomía de los coches. CATL investiga nuevas tecnologías de baterías, como las de litio-aire, que podrían permitir a los coches eléctricos alcanzar autonomías de hasta 2.000 kilómetros. Híbridos y Eléctricos 07/11/2026 18:47 Actualizado a 07/11/2026 18:47 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora Los coches eléctricos capaces de recorrer 2.000 kilómetros con una sola carga podrían ser posibles gracias a una tecnología de baterías que utiliza el oxígeno del aire para almacenar energía. Un reciente informe del portal tecnológico chino ITHome analiza las posibilidades de las baterías de litio-aire, cuya densidad energética teórica podría superar ampliamente la de las actuales baterías de iones de litio e incluso la de las futuras baterías de estado sólido. Esta tecnología también figura en los planes de investigación de CATL, el mayor fabricante mundial de baterías para vehículos eléctricos . Wu Kai, científico jefe de la compañía, confirmó durante el Equipment Powerhouse Forum, celebrado en China el pasado 30 de mayo, que las baterías de litio-aire forman parte de su estrategia tecnológica a largo plazo.
Una densidad energética que podría multiplicar por cinco la de las baterías de estado sólido La principal diferencia de las baterías de litio-aire respecto a las convencionales está en su funcionamiento. Utilizan litio metálico en el electrodo negativo y oxígeno como reactivo en el positivo, de manera que parte de los materiales necesarios para generar electricidad proceden del aire. Esto permite reducir el peso de los componentes activos y alcanzar una densidad energética teórica muy elevada. Según el análisis publicado por ITHome , las baterías de litio-aire podrían alcanzar unos 3.500 Wh/kg , aproximadamente cinco veces los 700 Wh/kg que el medio utiliza como referencia para las futuras baterías de estado sólido.
En términos teóricos, esa capacidad permitiría desarrollar baterías mucho más ligeras o aumentar considerablemente la autonomía de los vehículos sin incrementar su tamaño. El informe chino contempla autonomías superiores a los 2.000 kilómetros si esta tecnología consiguiera aprovechar una parte suficiente de su potencial energético. Sin embargo, las cifras corresponden a estimaciones teóricas. La densidad energética de una batería completa también depende del peso de sus componentes, los sistemas auxiliares y la energía que estos necesitan para funcionar.
Los avances científicos que acercan esta tecnología a los automóviles La investigación en baterías de litio-aire ha registrado avances importantes en los últimos años, especialmente en la estabilidad de los materiales y la duración de los ciclos de carga y descarga. En 2024, investigadores de la Universidad de Jilin y la Academia China de Ciencias publicaron en la revista Advanced Energy Materials un estudio sobre una batería de litio-aire con electrolito polimérico gelificado que alcanzó 757,5 Wh/kg de densidad energética en una configuración experimental. El trabajo también documentó 241 ciclos de carga y descarga bajo condiciones específicas de laboratorio. Otra investigación, publicada en Science en 2023 por científicos del Instituto de Tecnología de Illinois y del Laboratorio Nacional de Argonne, desarrolló una batería de litio-aire con electrolito sólido capaz de completar al menos 1.000 ciclos de carga y descarga a temperatura ambiente .
Más recientemente, investigadores de la Universidad de Ciencia y Tecnología de China han estudiado cómo mejorar el transporte de oxígeno y la distribución de los productos de reacción dentro de los electrodos, uno de los principales problemas que limitan la capacidad de estas baterías. CATL mantiene esta tecnología en sus planes a largo plazo Pese a estos avances, todavía existen dificultades importantes para utilizar baterías de litio-aire en automóviles. Una de ellas es su sensibilidad a la humedad y al dióxido de carbono presentes en el aire, que pueden provocar reacciones químicas no deseadas y acelerar el deterioro de los componentes. También deben resolverse las pérdidas de eficiencia durante la recarga y la acumulación de productos sólidos en el electrodo positivo.
Además, un sistema instalado en un vehículo necesitaría equipos de filtrado y control del aire, con el consiguiente aumento de peso y consumo energético. La estrategia de CATL contempla diferentes tecnologías según su grado de desarrollo. Mientras avanza en la comercialización de baterías de sodio y trabaja en las próximas generaciones de baterías de estado sólido, el litio-aire figura entre sus líneas de investigación para el futuro . La compañía todavía no ha establecido un calendario de producción para estas baterías, cuya aplicación en vehículos dependerá de que los investigadores consigan mejorar su durabilidad, eficiencia y prestaciones.
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