Bregado ya esta temporada en finales igualados, el Barça supo sobreponerse en los minutos finales de su duelo con el Río Breogán para sacar una nueva victoria liguera (99-91). No le fue fácil y tuvo que trabajarlo a fondo, con muchos minutos de desventajas y dudas, y con Kevin Punter ausente en la segunda mitad por unas molestias. Se trata de la séptima victoria seguida del Barça en todos los frentes, tercera consecutiva en Liga donde el Palau se mantiene como inexpugnable. Darío Brizuela, en el día de su cumpleaños, volvió a liderar con 16 puntos un partido muy competido, con Olek Balcerowski también destacado con 14.
Los gallegos hicieron honor a su condición de equipo revelación de la liga, con un juego valiente y desenfadado que les tuvo cerca del triunfo. Tevin Brown y Danko Brankovic, ambos con 15 puntos, destacaron pero por encima de todo brilló el juego de conjunto. Un triple inicial de Justin Robinson y cierta fluidez del ataque permitieron al Barça dominar de inicio mínimamente (7-3) ante un rival empeñado en intentarlo con el triple con acierto irregular. Con la entrada de Dominik Mavra ganó seguridad y otras opciones el ataque gallego la diferencia se amplió al 17-10 lo que obligó a Casimiro a pedir tiempo.
Triples de Mavra y Aleksandar Aranitovic permitieron la reacción visitante hasta el 23-20 del final del primer cuarto. El Breogán se sacudió los complejos en el inicio del segundo, anotando 17 puntos en los primeros cinco minutos y un parcial favorable de 6-17 que encendió algunas alarmas en el Palau, por triples imposibles y lejanos con el contrapunto de los mates liberados de Brankovic. Los gallegos llegaron a mandar por 29-37 antes de encajar un 6-0 propiciado por Olivier Nkamhoua y Kevin Punter que obligó al tiempo de Casimiro. Las cosas se igualaron poco antes del descanso hasta el 39-40.
Por cierto que Punter se retiró al vestuario sin esperar al intermedio después de haber sufrido una fea caída en media pista en la lucha por un balón lo que dejó en silencio al Palau por momentos. El jugador no volvió a pista y quedó a la espera de pruebas este lunes para determinar el alcance. El Breogán salió algo más fresco y aguantó ligeras ventajas en la reanudación, neutralizadas por un Balcerowski en estado de gracia que completó acciones cercanas incluido un alley oop descomunal a 3 minutos de final de cuarto. Pero los lucenses no se rindieron y con Mavra de capitán general, forzando incluso contraataques tras encajar canasta, se mantuvieron en partido incluso con algunas rentas hasta el 69-70 de final de cuarto tras triples de Aranitovic y Nkamhoua.
La igualdad se mantuvo durante cinco minutos del último cuarto, con el Breogán robando balones e intentando correr a la mínima. Su perdición fueron algunas dudas en ataque, con Brankovic fallando algún tiro clave y el acierto que encontró el Barça para escaparse, ahora con canastas de Brizuela, Martin y Parra hasta el 91-83 a tres del final. Aunque los visitantes volvieron a situarse a solo dos por un momento, no llegaron a tiempo ya.