Coches Eléctricos “¿Alguien ha calculado su impacto sobre las carreteras?”: el CEO de NIO carga contra los coches eléctricos y sus baterías de hasta 800 kg William Li, CEO de NIO, critica la carrera por instalar baterías cada vez más grandes y advierte de sus consecuencias y reclama límites al peso de los automóviles. El CEO de NIO exige una autorización a sus ingenieros para poder añadir un sólo kg en sus coches. Alberto Pérez 08/11/2026 14:00 Actualizado a 08/11/2026 14:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita. Mantente informado con las últimas noticias de actualidad.
Activar ahora La industria del automóvil está inmersa en una carrera por ofrecer coches eléctricos con cada vez más autonomía. Para conseguirlo, los fabricantes recurren a baterías de mayor capacidad que, inevitablemente, también incrementan el peso de los vehículos. Una tendencia que preocupa especialmente a William Li , fundador y CEO de NIO, quien acaba de lanzar una nueva advertencia sobre las consecuencias que puede tener para las carreteras y el conjunto de la sociedad. Durante un encuentro celebrado en el marco de la Conferencia Mundial de Internet de 2026, en la ciudad china de Wuzhen, el directivo cuestionó abiertamente la estrategia de algunos fabricantes. "Algunos coches incorporan baterías de 120 kWh que pesan entre 700 y 800 kilogramos.
El peso puede no importar demasiado al propio vehículo, pero ¿alguien ha calculado su impacto sobre las carreteras?", advirtió el CEO. La media del sector automovilístico chino ronda las 2 toneladas. "Un 20% más de peso provoca 2,07 veces más daños en las carreteras" William Li quiso respaldar su advertencia con una cifra especialmente llamativa. Según explicó, cuando el peso de un vehículo aumenta un 20%, el daño que puede provocar sobre el pavimento puede multiplicarse por 2,07. Su afirmación se basa en la conocida ley de la cuarta potencia, utilizada en ingeniería de carreteras para relacionar las cargas por eje con el deterioro del firme.
No obstante, esta relación no significa que cualquier automóvil un 20% más pesado provoque automáticamente el doble de daños. La fórmula depende de la carga soportada por cada eje y de las condiciones de circulación, y resulta especialmente relevante para analizar el impacto de los vehículos pesados. Aun así, Li considera que el sector debería prestar mucha más atención a las consecuencias de incrementar continuamente el peso de sus modelos. El responsable de NIO explicó que su compañía ha optado por una estrategia diferente.
Sus baterías suelen pesar entre 400 y 500 kilogramos, una decisión que obliga a aceptar determinadas limitaciones en la capacidad energética y la autonomía. "¿Nos recompensarán por hacer esto? No lo sé", reconoció el directivo, consciente de que ofrecer cifras de autonomía inferiores puede convertirse en una desventaja comercial. Las baterías cada vez más grandes también implican cada vez más peso. NIO exige autorización de su CEO para añadir un solo kg No es la primera vez que William Li critica el aumento de peso de los coches eléctricos.
Durante el pasado Salón del Automóvil de Pekín, el empresario explicó que NIO dispone de un sistema interno de control del peso para todos sus modelos. Según aseguró, cualquier incremento de un kilogramo respecto al objetivo establecido necesita su autorización personal. En otra intervención, el directivo llegó a advertir de las consecuencias de que los más de 300 millones de vehículos que circulan por China acabasen convirtiéndose en automóviles especialmente pesados. Por este motivo, reclamó restricciones nacionales y una mayor intervención de las autoridades. "Sin directrices a escala nacional, la industria caerá en una competencia desordenada", afirmó entonces.
Sin embargo, reducir el peso tampoco resulta sencillo ni barato. Li explicó anteriormente que rebajar un coche eléctrico de 2.000 a 1.900 kg es relativamente fácil, pero conseguir nuevas reducciones exige inversiones cada vez mayores. En las fases finales de desarrollo, eliminar un solo kg puede costar alrededor de 1.000 yuanes, unos 130 euros al cambio. El CEO de NIO, William Li, ha sido claro en sus palabras.
Los coches eléctricos chinos ya rozan los 2.000 kg de media Las cifras del mercado chino ayudan a entender la preocupación del responsable de NIO. Según los datos del Ministerio de Industria y Tecnología de la Información (MIIT), el peso medio de los turismos nuevos comercializados en China pasó de 1.312 kg en 2012 a 1.704 kg en 2024. Esto supone un incremento de 392 kg en apenas doce años. La situación es todavía más llamativa entre los vehículos de nuevas energías, una categoría que incluye eléctricos e híbridos enchufables.
Durante los cuatro primeros meses de 2026, su peso medio alcanzó los 1.939,3 kg, acercándose ya a las dos toneladas. Las autoridades chinas también han comenzado a actuar. Desde el 1 de enero de 2026 está vigente una normativa obligatoria que limita el consumo energético de los coches eléctricos en función de su peso. Para un vehículo de aproximadamente dos toneladas, el consumo máximo establecido es de 15,1 kWh/100 km.
Además, los reguladores están estudiando posibles cambios fiscales vinculados a la masa de los automóviles. Temas NIO Coches Eléctricos