Los nexos de colaboración, liderados por el presidente del parque holguinero, Carlos Rafael Batista, abarca áreas estratégicas de alto impacto como biomedicina y salud de precisión, biotecnología agrícola y seguridad alimentaria. Incluye asimismo ciencias marinas y economía azul; nuevas energías y almacenamiento energético, inteligencia artificial, manufactura inteligente, materiales avanzados, protección ecológica y desarrollo de territorios resilientes. Según declaraciones de Batista a Prensa Latina, a este esfuerzo se suman varios centros de investigación y emprendedores cubanos, con el propósito de aprovechar el talento y la creatividad de la isla junto a las capacidades chinas, en función de soluciones adaptadas a prioridades científicas, económicas y sociales. El también doctor en ciencias afirmó que para Cuba, el vínculo representa una oportunidad de acceder a experiencias asiáticas en innovación tecnológica, transformación industrial y cadenas de valor basadas en el conocimiento, con impacto potencial en sectores clave del desarrollo nacional.
La iniciativa trasciende el ámbito local y se inserta en la estrategia de integración Sur-Sur, al proyectar a Holguín como nodo de cooperación científica entre el Caribe y Asia, con repercusión regional en áreas como la seguridad alimentaria, la economía azul y la transición energética, subrayó la fuente. El intercambio de saberes científicos se produce en un contexto de fortalecimiento de los lazos entre Cuba y China, marcados por una creciente colaboración en ciencia, tecnología e innovación como pilares del desarrollo compartido. oda/dpg