Argentina atraviesa un fuerte descenso de la natalidad, con una tasa de 1,2 hijos por mujer; según datos recientes atribuidos a Naciones Unidas. El indicador se encuentra muy por debajo de los 2,1 hijos por mujer necesarios para mantener estable la población a largo plazo. Además, la reducción de la fecundidad se consolidó durante la última década. Entre 2014 y 2024, el país llegó a registrar 8,9 nacimientos por cada mil habitantes; reflejando un cambio demográfico que genera preocupación entre especialistas.
Por otro lado, uno de los principales factores señalados es la dificultad económica para afrontar la crianza. El costo de la vivienda; la incertidumbre laboral, y la falta de recursos han llevado a muchas personas a postergar sus proyectos familiares. Un estudio del Fondo de Población de las Naciones Unidas (UNFPA) refuerza esta tendencia: 57 % de las personas de entre 18 y 45 años aseguró no haber tenido la cantidad de hijos que deseaba. Argentina enfrenta una crisis demográfica: la natalidad cae a mínimos históricos Asimismo, entre los principales obstáculos aparecen el bienestar económico (79 %); el acceso a una vivienda adecuada (78 %), y el tiempo disponible para los cuidados (74 %).
El presidente Javier Milei atribuyó parte del descenso a la Ley de Interrupción Voluntaria del Embarazo; aprobada en 2020, y vinculó sus efectos con el crecimiento demográfico y el futuro del sistema previsional. Además, estas declaraciones provocaron un amplio debate. Desde sectores sociales y académicos; en cambio, se apunta principalmente a las condiciones económicas y laborales como elementos determinantes de las decisiones reproductivas. 🇦🇷⚠️ La natalidad en Argentina cayó a 1,2 hijos por mujer, su mínimo histórico. La ONU atribuye la caída a la inestabilidad económica y laboral, no al aborto como declaró Milei. #Argentina #teleSUR #23Ago pic.twitter.com/axhKdOL2AC — teleSUR TV (@teleSURtv) August 23, 2026 La precariedad laboral, el desempleo y las dificultades para acceder a una vivienda estable configuran un escenario en el que formar una familia se vuelve cada vez más difícil para una parte de la población.
Finalmente, la tendencia plantea un desa-fío de largo plazo para Argentina, debido a sus posibles efectos sobre la estructura poblacional; el mercado laboral y la sostenibilidad del sistema de pensiones.