Taiwán está a punto de incorporar a su Fuerza Aérea uno de los F-16 más avanzados jamás fabricados, pero su llegada no parece suficiente para cambiar por sí sola el equilibrio militar con China. Los primeros F-16V Block 70 ya han iniciado su camino hacia la isla y cuentan con tecnologías propias de cazas mucho más modernos. Sin embargo, Pekín considera que la clave está en las bases aéreas. La isla de Taiwán está modernizando buena parte de sus capacidades defensivas mientras China continúa ampliando y sofisticando su fuerza aérea.
En este escenario, tener un avión de combate avanzado es importante, pero tanto su supervivencia en tierra como su integración con el resto de los sistemas de defensa son determinantes. La adquisición forma parte del programa estadounidense Peace Phoenix Soaring, mediante el cual Taiwán compró 66 F-16V Block 70 a Lockheed Martin por unos 247.200 millones de dólares taiwaneses. Los dos primeros aparatos comenzaron su traslado hacia la isla el pasado 17 de agosto. Cómo es el F-16V Block 70 Aunque exteriormente mantiene la conocida configuración del F-16, el Block 70 es una gran evolución tecnológica del diseño original.
Taiwán utilizará estas aeronaves para sustituir plataformas más antiguas y complementar los F-16A/B Block 20 que ya han sido modernizados hasta el estándar F-16V. Una de sus principales novedades está en el radar AN/APG-83 SABR, un sistema AESA que proporciona una capacidad de detección y seguimiento muy superior a la de los radares convencionales de generaciones anteriores. Esta tecnología permite localizar y seguir objetivos con mayor precisión y ofrece capacidades propias de aeronaves mucho más modernas. El equipamiento se completa con sistemas como el Sniper Advanced Targeting Pod, el Auto GCAS, diseñado para evitar accidentes derivados de una pérdida de conciencia situacional o una aproximación peligrosa al terreno, y el sensor infrarrojo IRST Legion-ES.
También se han introducido mejoras estructurales, una arquitectura de cabina digital y modificaciones para aumentar la autonomía. El Block 70 puede incorporar depósitos de combustible conformables, que permiten incrementar el alcance sin recurrir necesariamente a grandes depósitos externos que perjudiquen tanto el rendimiento como la aerodinámica. Todo ello convierte al F-16V en una plataforma considerablemente más capaz que los F-16 originales. Sus problemas Precisamente aquí aparece uno de los aspectos más interesantes del análisis publicado por Global Times.
El experto en asuntos militares chinos Song Zhongping considera que el F-16V puede situarse tecnológicamente cerca del J-10C chino, otro caza equipado con radar AESA, pero tendría mayores dificultades frente a plataformas pesadas como el J-16 o frente a los cazas furtivos J-20 y J-35. La cuestión, por tanto, no consiste únicamente en comparar un avión con otro. La ventaja que China considera más importante es su capacidad para desarrollar operaciones mediante un sistema integrado de aeronaves, sensores, comunicaciones y otros elementos de apoyo. Es una diferencia fundamental en la guerra aérea de hoy en día.
Un caza ya no actúa necesariamente como una unidad aislada, dado que recibe información de diferentes sensores, comparte datos con otras plataformas y puede operar dentro de una red mucho más amplia. China da las claves La afirmación más llamativa de Song Zhongping, recogida por Global Times, apunta precisamente a esta vulnerabilidad. Según el experto, China no tendría necesariamente que enfrentarse a los F-16V directamente en el aire para reducir su eficacia. El razonamiento es sencillo, ya que un avión de combate necesita una infraestructura desde la que operar.
Si las pistas quedan inutilizadas o los refugios y otras instalaciones resultan dañados, mantener una flota de cazas operativa se vuelve mucho más complicado. Esto introduce un elemento especialmente relevante en el caso de Taiwán. La isla cuenta con un territorio relativamente reducido y dispone de un número limitado de instalaciones desde las que desplegar sus aeronaves. Por ello, la capacidad de dispersar los aviones, protegerlos y recuperar rápidamente las pistas puede ser tan importante como las prestaciones del propio caza.