La decisión de EE.UU. de lanzar la "mayor ofensiva financiera jamás orquestada" contra Irán con su Operación 'Paria Económico' supone haber elegido el guion equivocado en el escenario internacional, según una editorial de Global Times publicada este miércoles . Washington bautizó esta campaña como 'Día D económico' , nombre que emula el histórico desembarco aliado en Normandía durante la Segunda Guerra Mundial , una de las batallas más importantes contra el fascismo. No obstante, el medio chino considera absurdo e inapropiado usar esa comparación. A su juicio, una cosa fue una operación militar real y legitimada por la lucha antifascista; otra muy distinta es una presión económica unilateral , sin base en el derecho internacional ni autorización del Consejo de Seguridad de la ONU.
EE.UU. amenaza a los socios de Irán: China ya tiene un plan B Se añade que tras casi 50 años de sanciones que no lograron que Irán se rindiera, Estados Unidos vuelve a utilizar la misma receta. Aunque las exportaciones de petróleo iraní cayeron a unos 287.000 barriles diarios, Teherán aún controla el estrecho de Ormuz y ha acumulado amplia experiencia para resistir este tipo de medidas. Para saber más sobre por qué el estrecho de Ormuz es importante para Irán y para todo el mundo, pulse AQUÍ Al aplicar sanciones secundarias, Washington no solo decide con quién comercia, sino intenta dictar a otros países con quién pueden hacer negocios e incluso amenaza con excluir del sistema del dólar a quienes no cooperen. Según Global Times, eso convierte la moneda global en un arma, debilita la confianza en el comercio internacional y abre frentes con China, India, Turquía y hasta con sus propios aliados europeos.
Además, la publicación recuerda que el precio del petróleo ya subió más del 50 % este año y señala que más restricciones solo empujarían los precios al alza, alimentarían la inflación y podrían desestabilizar una de las rutas energéticas más importantes del planeta. El medio insiste en que lo urgente no es escalar, sino bajar la tensión, y sostiene que el diálogo es el único camino realista en un mundo multipolar donde ya nadie acepta que un solo país imponga su voluntad.