La tragedia registrada el 26 de agosto en Nepal y el Tíbet no fue causada por un terremoto, como se informó inicialmente, sino por un colapso glaciar y un flujo de escombros, según una actualización del Servicio Geológico de Estados Unidos (USGS). El organismo había reportado inicialmente un sismo de magnitud 4,4, pero un análisis posterior de las ondas sísmicas y de imágenes satelitales permitió establecer que la señal registrada correspondía a un deslizamiento de gran magnitud. La estimación fue posteriormente actualizada a una magnitud de 5,2. Leer También: Deslizamiento en Xizang deja tres muertos y 265 desaparecidos El fenómeno provocó inundaciones y riadas que afectaron comunidades ubicadas aguas abajo, dejando al menos 180 personas fallecidas y más de 1.300 desaparecidas, de acuerdo con los reportes citados en el análisis.
Los equipos de emergencia continuaron las labores de búsqueda entre viviendas, carreteras y zonas cubiertas por agua y lodo. Expertos explicaron que un deslizamiento de grandes dimensiones puede generar señales sísmicas similares a las de un terremoto, lo que puede provocar confusión durante las primeras horas de una emergencia. Para determinar el origen real se requiere estudiar las ondas registradas y contrastarlas con imágenes satelitales y otros datos. USGS descarta terremoto en Nepal La tragedia ocurrió en una región especialmente vulnerable.
Nepal se encuentra en el Himalaya, una de las zonas tectónicamente más activas del planeta, donde convergen las placas india y euroasiática. Además, sus montañas presentan fuertes pendientes, rocas fracturadas y terrenos susceptibles a movimientos de tierra. El agua también puede aumentar la inestabilidad. La saturación de los suelos puede facilitar deslizamientos, mientras que grandes cantidades de material pueden bloquear los ríos y formar represas naturales.
Si estas barreras colapsan, el agua acumulada puede liberarse súbitamente y provocar inundaciones destructivas. El cambio climático es otro elemento de preocupación. Aunque no provoca los terremotos tectónicos, sí puede modificar las condiciones de los glaciares y aumentar riesgos relacionados con el retroceso del hielo, los lagos glaciares y la estabilidad de las laderas. La emergencia demuestra la complejidad de los desastres en el Himalaya y la necesidad de mejorar el monitoreo de glaciares; ríos y zonas inestables para reducir el impacto de futuros eventos.