Espíritu Flick en un Barça que enamora

Espíritu Flick en un Barça que enamora

El técnico alemán recupera la esencia de su primera temporada en el banquillo azulgrana: presión, vértigo y goles con dinamismo, velocidad y atrevimiento Raphinha y Fermín empatan con tres goles en el ‘Pichichi’ con Mbappé y con el racinguista Zabiri y, con las posiciones dobladas, se intuye un curso de rotaciones Al Barça le han bastado dos jornadas de la Liga 2026-27 para ser líder con pleno de seis puntos (superado de forma provisional este viernes por los siete del Alavés) y un balance de siete goles a favor y cero en contra. A la espera del ansiado delantero centro, a ser posible Julián Álvarez como ya sabe todo el mundo, Hansi Flick ha sabido armar un equipo fiel a su estilo, más parecido al de su primera temporada en el club (2024-25), cuando el descaro individual y colectivo fue la alegre y a veces demasiado atrevida seña de identidad, que al de la segunda campaña (2025-26), algo más convencional y prudente en el juego aunque igualmente reconocible. El vértigo es el concepto que mejor define a este Barça que goleó 0-5 al Elche y que mereció un resultado más amplio que el 2-0 ante el Athletic. Engloba agresividad en la presión, velocidad en los desmarques, fluidez en la circulación de balón, valentía defensiva en la búsqueda de las anticipaciones y el dinamismo en la permuta de posiciones en ataque.

Ver al equipo azulgrana es divertido. Hay ritmo. Y eso que muchos jugadores, como los campeones del mundo con la selección española, apenas llevan dos semanas de pretemporada. Rodri, ni eso: debutó el jueves sólo nueve días después de su presentación.

Raphinha dirige la presión colocado de ‘9’ en el dibujo en la pizarra, aunque luego tiene movilidad para que esa zona pueda ser ocupada por la irrupción de Fermín López desde la mediapunta o incluso por las diagonales de Lamine Yamal, Anthony Gordon o Karim Adeyemi. El brasileño y el onubense, además, muestran voracidad cuando pisan área y ya suman tres goles cada uno, empatando en la cabeza del Pichichi con el madridista Kylian Mbappé y con el racinguista Yassir Zabiri, quienes a diferencia de los dos barcelonistas sólo han marcado en un partido: ‘hat trick’ del francés el miércoles a la Real Sociedad en el Santiago Bernabéu y ‘hat trick’ del marroquí ayer en El Sardinero en el Racing-Elche (3-0). Zabiri, eso sí, lleva un partido más. Y podrían ser más goles del Barça por el número de ocasiones generadas, como dos postes de Raphinha y Lamine Yamal ante un Athletic que se agarró a un enorme Unai Simón para evitar una goleada.

De los de arriba todavía tienen que estrenarse Lamine y Gordon porque Adeyemi ya marcó en el Elche. El alemán y el inglés se han rotado en la banda del izquierda del ataque con una titularidad para cada uno en la que han exhibido electricidad. Cuando todos estén en forma se intuye una temporada con más rotaciones en todas las demarcaciones porque hay recursos y calidad para doblarlas: Eric-Koundé, Cubarsí-Christensen, Espart-Cancelo-Balde, Pedri-Gavi, Fermin-Olmo, Bernal-Rodri, Adeyemi-Gordon. Quizás falte un central zurdo para competir con Gerard Martín sin reubicar un diestro y, como pide Flick, un ‘9’ que permita dar descansos a Raphinha y a Lamine si el brasileño se coloca de extremo o si llegan los contratiempos.