PhilipRomano / Creative Commons Leer en la aplicación Sin lugar a dudas, Tom Hanks es una de las actuales estrellas de cine más queridas por el gran público . Su carrera ha sido tan extensa y ha estado tan repleta de personajes icónicos que es complicado resistirse a esa combinación entre accesibilidad y ternura que transmite. Entre sus múltiples declaraciones, Hanks ha hablado largo y tendido sobre su infancia. Hanks nació en 1956 en la ciudad de Concord, California.
Su padre era cocinero y su madre enfermera y se divorciaron cuando Hanks contaba con 4 años. "Me gusta bromear diciendo que ellos fueron los pioneros de las leyes de disolución matrimonial en el estado de California. Ya sabes, se divorciaban cuando solo gente como Zsa Zsa Gabor o Nikki Hilton se divorciaba", bromea el actor. Una de las cosas que más le marcaron de pequeño fueron sus continuas mudanzas : "Mi entorno hogareño era fluido en el sentido de que nos mudábamos mucho y de repente estábamos viviendo con un grupo de personas completamente diferente porque mis padres se volvieron a casar y todo eso, de modo que para cuando tenía siete años ya había vivido en ocho hogares diferentes. Para cuando tenía 10 años, había vivido en 10 hogares diferentes, y siempre ha sido así".
CNN Sin embargo, lo que para cualquier adolescente esto podría haber sido un tanto traumatizante, para Hanks no lo fue en absoluto . Él ha contemplado esta situación como una experiencia que le dio suerte y capacidad de adaptación. "“Eso no me intimida y no creo en absoluto que me haya dejado secuelas. De hecho, mi hermano […] vivió siempre en el mismo pueblo, en una de las tres casas de la familia, y yo me considero el afortunado.” Todos estos vaivenes forjaron su personalidad , para bien. “Nos mudábamos tanto que mi padre me ponía en la entrada de casa y me decía: ‘Hijo, tu nuevo colegio está más o menos por ahí —señalaba en una dirección—, camina hacia allá y, cuando veas a niños de tu edad, síguelos; ellos te llevarán al colegio al que tienes que ir", ha declarado Hanks en el podcast. Además, Hanks ha declarado que disfrutaba de una libertad bastante inusual para un chico de su edad. "Como era el menor y les llevaba unos cinco años de ventaja a los demás, no tenía normas […] Si me iba durante, no sé, unas dos semanas, simplemente no volvía a casa en esas dos semanas.
En el instituto sabían que estaba durmiendo en casa de alguien, haciendo los deberes y yendo solo al instituto. Estaban encantados de no tener que preocuparse por mí, ni disciplinarme ni castigarme; ni siquiera tenían que pensar en mí. Simplemente iba y venía por mi cuenta".