Coches Eléctricos ¿Vas a comprar un coche híbrido enchufable, pero no lo tienes claro? Así se les puede sacar el máximo partido y reducir su consumo Los PHEV son un punto intermedio entre la combustión y los eléctricos, eliminando las desventajas de ambos mundos. Los híbridos enchufables tiene muchas ventajas, si se saben aprovechar. Híbridos y Eléctricos 28/08/2026 16:00 Actualizado a 28/08/2026 16:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Los coches híbridos enchufables se presentan como una alternativa entre la combustión y los automóviles completamente eléctricos, una doble naturaleza que tiene contras, como emplear un sistema de propulsión más complejo, pero que ofrece ventajas considerables si se consigue explotar cada una de sus facetas. Frente a un híbrido convencional, la posibilidad de recargar la batería externamente permite realizar buena parte de los desplazamientos cotidianos utilizando únicamente electricidad, mientras que el motor de gasolina permite realizar largos viajes sin tener que preocuparse de la recarga. Aunque normalmente el sistema gestiona de forma automática la combinación de ambos propulsores, realizar ajustes de manera manual permite adaptar su funcionamiento a cada trayecto y sacar mayor partido a su eficiencia.
Llevarlos cargados es imperativo. Elegir manualmente para sacar el máximo partido El primer paso consiste en elegir correctamente entre los modos eléctrico e híbrido. El modo EV permite circular exclusivamente con el motor eléctrico siempre que exista suficiente energía en la batería. Es, por tanto, la opción más recomendable para los desplazamientos urbanos, las distancias cortas y las situaciones en las que se busca reducir al mínimo el consumo de gasolina.
Además de resultar más silencioso y suave, el motor eléctrico ofrece una respuesta inmediata y aprovecha la frenada regenerativa para recuperar parte de la energía que, en un vehículo convencional, se perdería en forma de calor. El modo HEV, por su parte, combina de manera inteligente la electricidad y el motor de gasolina. Es especialmente útil cuando se afrontan viajes largos o cuando la demanda de potencia aumenta. En este caso, el conductor no necesita decidir constantemente qué propulsor debe funcionar: el sistema analiza variables como el nivel de carga, la velocidad, la demanda de potencia y las condiciones de circulación para seleccionar automáticamente la estrategia más eficiente.
También es posible intervenir sobre el nivel objetivo de carga de la batería, conocido como SOC. El conductor puede establecer un porcentaje de referencia que quiera reservar (por ejemplo, un 40 %), lo que permite decidir cuánta energía eléctrica se quiere conservar para utilizarla más adelante. Esta posibilidad resulta especialmente interesante cuando se sabe que al final del trayecto habrá un tramo en el que la electricidad será más útil, como puede ser la entrada en una ciudad. Es habitual que en este tipo de vehículos existan modalidades predefinidas que se ajusten a las necesidades específicas de cada tipo de conducción.
La función automática busca la máxima eficiencia global y deja que el vehículo gestione libremente la combinación de batería y motor térmico, utilizando la electricidad cuando resulta conveniente y evitando emplear gasolina de forma poco eficiente para recuperar carga. La función save , en cambio, permite conservar o recuperar la batería hasta alcanzar el porcentaje de SOC seleccionado. Si la carga cae por debajo de ese objetivo, el motor de gasolina puede actuar como generador para recuperar energía y reservarla para el momento elegido por el conductor. Batería cargada para disfrutar de los beneficios Además de esto, una de las claves para aprovechar al máximo un híbrido enchufable es utilizar con frecuencia su capacidad de recarga externa.
No conviene esperar a que la batería alcance niveles mínimos y mantener un nivel de carga adecuado permite disponer de más kilómetros en modo eléctrico y aprovechar mejor las ventajas de esta tecnología, especialmente en los desplazamientos diarios. En cambio, si está descargada, el coche lleva un peso muerto adicional inservible que, por mucho que se tenga el distintivo Cero de la DGT, lastra el vehículo y da al traste con la eficiencia. En carretera, mientras tanto, el sistema puede alternar automáticamente diferentes configuraciones de funcionamiento. Puede utilizar la electricidad y la energía generada por el motor de gasolina, recargar la batería mientras circula, combinar ambos motores durante las aceleraciones más exigentes o recurrir directamente al propulsor térmico cuando éste trabaja en su zona de mayor eficiencia.
Es en ese contexto donde presenta un rendimiento con ventajas claras respecto a un vehículo completamente eléctrico. Temas Coches Eléctricos