Coches Eléctricos Stephan Winkelmann, CEO de Lamborghini, no teme a las marcas chinas: “No son una amenaza porque están haciendo coches eléctricos” Stephan Winkelmann resta importancia al auge de los superdeportivos eléctricos chinos. Para el CEO de Lamborghini, las prestaciones por sí solas no son suficientes. El CEO de Lamborghini ha confirmado sus sensaciones con las marcas chinas en una reciente entrevista. Alberto Pérez 29/08/2026 13:30 Actualizado a 29/08/2026 13:30 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Los fabricantes chinos llevan años demostrando que pueden plantar cara a las marcas occidentales en prácticamente cualquier categoría, pero su expansión está alcanzando ahora un territorio hasta hace poco reservado a unos pocos fabricantes: los superdeportivos. Modelos eléctricos con potencias extraordinarias y prestaciones de récord empiezan a demostrar que China también quiere competir en este exclusivo segmento. En Lamborghini, sin embargo, no parecen especialmente preocupados.
Su CEO, Stephan Winkelmann , considera que estos nuevos modelos juegan con unas armas diferentes y que, al ser fundamentalmente eléctricos, no pueden replicar algunas de las características que para la compañía italiana resultan esenciales en un superdeportivo. Estas son especialmente tres: las prestaciones entendidas como experiencia global, el sonido y la emoción. Actualmente, toda la gama de Lamborghini está electrificada. “No vemos esto como una amenaza” Preguntado por Auto Express acerca de la aparición de nuevos deportivos y superdeportivos procedentes de China, Winkelmann fue bastante contundente: “No vemos esto como una amenaza… porque están haciendo coches eléctricos”. Una respuesta que encaja perfectamente con la estrategia que Lamborghini está siguiendo para sus propios modelos. “Si decimos que no fabricamos coches eléctricos por alguna razón, entonces también hay una idea detrás de cómo vemos a nuestros competidores o fabricantes chinos.
Las marcas chinas no pueden competir en el rendimiento, el sonido y la emoción que transmiten nuestros coches”, afirmó. La cuestión resulta especialmente interesante porque, atendiendo únicamente a las cifras, algunos automóviles chinos ya no tienen demasiado que envidiar a los fabricantes europeos más prestigiosos. Como ejemplo se puede mencionar al Yangwang U9, que el pasado año consiguió establecer un nuevo récord de velocidad máxima para un coche de producción. Otro ejemplo es Denza.
La marca perteneciente a BYD ha presentado el Z, un espectacular deportivo completamente eléctrico con tres motores que desarrolla 1.604 CV. Y además pretende comercializarlo por un precio inferior al de un Porsche 911. El Denza Z busca 'comerse' parte del mercado con grandes prestaciones a precio de Porsche 911. Es precisamente aquí donde Winkelmann establece una separación entre conseguir cifras extraordinarias y ofrecer aquello que Lamborghini entiende por un superdeportivo.
Un sistema eléctrico puede proporcionar potencias enormes y aceleraciones prácticamente imposibles para muchos motores de combustión, pero carece del sonido y de determinadas sensaciones mecánicas que la firma italiana considera parte fundamental de la experiencia. China ya tiene superdeportivos eléctricos extremadamente rápidos La nueva generación de fabricantes chinos tampoco está utilizando necesariamente el precio como único argumento. Productos como el propio Yangwang intentan introducirse en segmentos mucho más exclusivos, mientras otras marcas experimentan con deportivos capaces de ofrecer potencias de cuatro cifras. Pero Lamborghini sigue confiando en la diferenciación proporcionada por sus motores de combustión.
La compañía ha electrificado profundamente su gama mediante sistemas híbridos, aunque eso no ha significado renunciar a ellos. El Revuelto conserva un V12 atmosférico de 6.5 litros y el Temerario utiliza un nuevo V8 biturbo de 4.0 litros capaz de girar a regímenes extraordinariamente elevados. El Yangwang U9, un superdeportivo eléctrico chino, batió recientemente el récord de velocidad. La electrificación funciona aquí como complemento para aumentar las prestaciones y reducir emisiones, no como sustitución completa del motor térmico.
Es una diferencia fundamental frente a muchos de los nuevos superdeportivos chinos a los que hace referencia Winkelmann. La cuestión es cuánto tiempo podrá mantener Lamborghini esta ventaja emocional si la industria china decide cambiar de estrategia. Sí existen proyectos para poner directamente en jaque a Lamborghini No todos los superdeportivos chinos serán eléctricos. De hecho, Great Wall Motor lleva varios años trabajando en su propia propuesta y, curiosamente, parece haber llegado a una conclusión relativamente parecida a la defendida por Winkelmann.
Tanto es así que el futuro modelo utilizará un motor V8 biturbo de 4.0 litros colocado en posición central y acompañado por un sistema híbrido enchufable. Esta mecánica fue anticipada por la marca el pasado año y supondrá un cambio considerable respecto a la estrategia predominantemente eléctrica seguida por muchos de sus compatriotas. Precisamente este proyecto puede poner a prueba el argumento de Lamborghini. Hasta ahora, buena parte de los superdeportivos chinos más espectaculares han apostado por enormes baterías y varios motores eléctricos para conseguir cifras de potencia, aceleración y velocidad difíciles de igualar.
Pero Great Wall quiere añadir a esa receta algo que Winkelmann considera fundamental: un gran motor de combustión. Temas Lamborghini Coches Eléctricos