Coches Eléctricos “La mayoría tiene problemas” con las baterías de estado sólido: uno de los mayores fabricantes enfría las expectativas LG Energy Solution reconoce las ventajas de esta tecnología, pero señala un importante obstáculo: fabricarla a gran escala. Cree que llegará antes a móviles que a coches eléctricos. La gran promesa del coche eléctrico son las baterías de estado sólido. Alberto Pérez 31/08/2026 07:00 Actualizado a 31/08/2026 07:00 Añadir Híbridos y Eléctricos como fuente preferida de Google de forma gratuita.
Mantente informado con las últimas noticias de actualidad. Activar ahora Las baterías de estado sólido llevan años presentándose como uno de los grandes saltos tecnológicos que transformarán definitivamente el coche eléctrico. Prometen almacenar más energía, mejorar la seguridad y permitir cargas mucho más rápidas, y prácticamente todos los grandes fabricantes de baterías y automóviles trabajan actualmente en ellas. El problema es que pasar de fabricar prototipos a producir millones de celdas continúa siendo extremadamente complicado.
Y la advertencia procede precisamente de una compañía que conoce perfectamente este negocio. Robert Lee , presidente para Norteamérica de LG Energy Solution (LGES), ha explicado durante un encuentro con periodistas en la nueva fábrica de la compañía en Lansing, Michigan, que la producción masiva sigue siendo el principal obstáculo. Hasta el punto de considerar que probablemente veremos baterías de estado sólido producidas a gran escala en nuestros teléfonos móviles muchos años antes de encontrarlas habitualmente en los coches eléctricos. La producción en masa de baterías de estado sólido sigue siendo una asignatura pendiente. “El problema del estado sólido es la producción a gran escala” Las ventajas potenciales de esta tecnología son conocidas.
Los investigadores consideran que las baterías de estado sólido pueden alcanzar una densidad energética considerablemente superior, mejorar su comportamiento térmico y reducir el riesgo de incendio, además de permitir recargas extremadamente rápidas. Precisamente por ello están recibiendo enormes inversiones de fabricantes y empresas especializadas. Pero LGES pone el foco en una cuestión mucho menos llamativa: conseguir fabricarlas industrialmente. “El problema del estado sólido es la producción a gran escala”, reconoce Robert Lee. El directivo señala que su elevada densidad energética permite obtener buenos resultados cuando se trabaja con formatos pequeños, pero la situación cambia cuando aumenta el tamaño de las celdas. “Si estás fabricando formatos muy grandes, la mayoría de las empresas están teniendo dificultades”, explica.
Esto podría provocar que el automóvil ni siquiera sea la primera aplicación en beneficiarse masivamente de esta tecnología. Lee cree que las baterías de estado sólido aparecerán primero en productos especializados y de menor tamaño, antes de estar preparadas para convertirse en una alternativa viable para coches eléctricos o incluso para grandes sistemas estacionarios de almacenamiento de energía. El avance en las baterías de estado sólido no es tan prometedor como se esperaría. Su previsión resulta especialmente significativa: “Probablemente las verás en tu smartphone una década antes de verlas en vehículos eléctricos”.
Entre esas primeras aplicaciones también podrían aparecer drones o, dentro de la propia industria del automóvil, vehículos de altas prestaciones producidos en cantidades relativamente reducidas. Mercedes, BMW y Stellantis ya las prueban en coches Cada vez existen más prototipos circulando en condiciones reales y algunos fabricantes ya han conseguido resultados especialmente llamativos. Mercedes recorrió el pasado año 1.200 kilómetros , con un prototipo del EQS equipado con una batería de estado sólido desarrollada por Factorial Energy. BMW, por su parte, ha instalado una batería completamente de estado sólido de Solid Power en un i7 experimental, mientras que Stellantis está probando una solución semisólida en el Dodge Charger Daytona eléctrico.
China también mantiene una carrera particularmente intensa. BYD, CATL, Geely y otras compañías trabajan para comenzar programas piloto alrededor de 2027, con la vista puesta en un despliegue más amplio hacia finales de esta década. El desafío, según las declaraciones de LGES, será conseguir trasladar estos avances desde pequeñas producciones experimentales hasta volúmenes compatibles con millones de automóviles. Mientras llega ese momento, LG Energy Solution considera que las baterías convencionales de iones de litio todavía tienen mucho margen para evolucionar.
Es precisamente aquí donde la compañía está concentrando simultáneamente una parte importante de sus esfuerzos. LG confiesa que no todo es tan sencillo sobre el sector de las baterías de estado sólido. Las actuales baterías todavía pueden mejorar mucho LGES trabaja junto a General Motors en nuevas baterías ricas en litio y manganeso, conocidas como LMR. Estas celdas reducen considerablemente la utilización de níquel y cobalto, dos materiales caros y cuya extracción plantea diferentes problemas medioambientales, incrementando en cambio la proporción de manganeso.
Pretende comenzar a utilizarlas en sus grandes SUV y pick-up eléctricos a partir de 2028. Su objetivo es conseguir autonomías superiores a 645 kilómetros, con un coste que debería situarse alrededor del correspondiente a las baterías LFP, considerablemente más económicas. El fabricante coreano prepara igualmente sus nuevas celdas cilíndricas de la Serie 46. Su producción está prevista en la futura gigafactoría de Arizona y LGES considera que su mayor formato resulta especialmente apropiado para los nuevos coches eléctricos con baterías estructurales.
Futuras evoluciones de esta tecnología podrían reducir los tiempos de recarga hasta aproximadamente 10 minutos y mejorar también la seguridad del conjunto. Devon Wilson , vicepresidente de ventas y marketing de LGES Vertech, reconoce que están estudiando diferentes químicas y destaca especialmente las baterías de sodio. La empresa prepara actualmente un programa piloto de esta tecnología destinado inicialmente al almacenamiento estacionario de energía. El mensaje de LG Energy Solution no supone, por tanto, que las baterías de estado sólido no vayan a llegar al automóvil.
Los prototipos ya existen, funcionan y demuestran algunas de sus enormes posibilidades. La cuestión está en cuándo podrán fabricarse millones de ellas a un coste razonable. Temas LG LG Energy Solution Coches Eléctricos