La jornada de aplicación de la tableta de Nutela y fumigación es de gran relevancia en Nicaragua. Su importancia radica principalmente en la prevención y el control de enfermedades transmitidas por vectores, como el dengue, el zika y el chikungunya. Es por ello que el Ministerio de Salud realizó la última jornada de fumigación y abatización correspondiente al mes de agosto en el barrio La Primavera; ubicado en el Distrito VI de Managua, para erradicar posibles focos de criaderos. Luis Javier Matamoros Reyes, responsable de Vigilancia Epidemiológica del Centro de Salud Silvia Ferrufino, informó que el desarrollo de esta nueva jornada de lucha antiepidémica está enfocada en la eliminación y destrucción de posibles criaderos de zancudos en los hogares y comunidades. «Iniciamos esta semana cumpliendo con las orientaciones de nuestro buen Gobierno.
Iniciamos con la lucha antiepidémica, tratando de hacer la eliminación y destrucción de todos los posibles criaderos que tengamos en nuestra comunidad«. Durante la visita casa a casa, los brigadistas orientan a las familias sobre la identificación de criaderos que pueden encontrarse en objetos de uso cotidiano; como tapas de botellas, cáscaras de huevo, bolsas plásticas, pailas, porras viejas y otros objetos acumulados en los patios, los cuales deben ser desechados. Fumigación y abatización por Managua El responsable de Vigilancia Epidemiológica señaló que aquellos objetos que ya no tienen utilidad deben desecharse o eliminarse para evitar que acumulen agua y se conviertan en sitios donde el zancudo pueda depositar sus huevos. «En este barrio se tiene previsto visitar 1 mil 269 viviendas, como parte de las acciones preventivas. Asimismo, el Centro de Salud Silvia Ferrufino brinda atención médica en 37 barrios, realizando este ciclo de trabajo una vez por semana en cada barrio«.
Matamoros también destacó la importancia de mantener las pilas y recipientes de almacenamiento de agua en buenas condiciones de higiene. Ojo con los zancudos «Las pilas se deben lavar por lo menos de dos a tres veces a la semana y cepillarlas, para que el zancudo no tenga oportunidad de poner huevos ahí«; aseguró. De igual manera, recomendó a las familias cambiar constantemente el agua de los floreros con flores naturales; evitando así que se conviertan en posibles criaderos. Luis Javier Matamoros Reyes, responsable de Vigilancia Epidemiológica del Centro de Salud Silvia Ferrufino; reiteró que la prevención y eliminación de criaderos debe ser una tarea conjunta entre las instituciones de salud y las familias.