Durante décadas, Europa construyó su prosperidad sobre una combinación difícil de repetir : energía barata de Rusia, acceso creciente al mercado chino, comercio mundial abierto, protección militar estadounidense y liderazgo tecnológico occidental. Hoy, prácticamente todos esos pilares empiezan a desaparecer al mismo tiempo . La propia presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, reconoció el 27 de agosto que el bloque ha entrado en una etapa completamente distinta. "Estas certezas han desaparecido", afirmó durante un evento empresarial en Francia , en un momento en que la UE afronta una energía cara, una creciente competencia con China y dudas cada vez mayores sobre el respaldo estratégico de Washington. Perdiendo los pilares bajo sus pies La energía se ha convertido en uno de los principales lastres para Europa.
Sus precios siguen siendo entre dos y tres veces superiores a los de Estados Unidos o China, y más de la mitad del consumo depende de combustibles fósiles importados. Desde el inicio de la crisis en Oriente Medio, esa dependencia ya le ha costado al bloque más de 50.000 millones de euros (unos 58.000 millones de dólares). Y aunque más del 70 % de la electricidad europea procede de fuentes bajas en carbono, la electricidad representa apenas una cuarta parte del consumo final de energía. El presidente de EE.UU., Donald Trump, junto a otros líderes durante una reunión de la cumbre del G7, el 16 de junio de 2025 en Kananaskis, Alberta, Canadá.
Chip Somodevilla / Gettyimages.ru En el frente comercial con Pekín también aumentan las dificultades . Las importaciones procedentes de China aumentaron un 45 % en cinco años, a la vez que las exportaciones europeas disminuyeron. El déficit comercial roza ya los 1.000 millones de euros diarios (unos 1.160 millones de dólares) y creció otro 10 % desde comienzos de año. Por primera vez, los 27 miembros de la UE están en déficit con Pekín y, según algunas estimaciones, más de la mitad de la producción industrial europea compite ya con China.
A ello se suma una dependencia superior al 80 % en numerosas materias primas críticas y de hasta el 90 % en algunas tierras raras. Otro de los pilares tradicionales también empieza a perder solidez: la protección estratégica de Estados Unidos. Von der Leyen sostiene que Europa debe convertirse en un continente que " produzca, invierta y proteja ". Bruselas prevé movilizar más de 450.000 millones de euros (unos 522.000 millones de dólares) a través del Fondo Europeo de Competitividad y Horizonte Europa para impulsar la investigación, la innovación y la producción industrial. ¿Cómo llegó Europa hasta aquí?
El gas natural se convierte en la principal preocupación para los mercados de deuda europeos En el ámbito energético, uno de los puntos de inflexión fue la ruptura de los vínculos económicos con Rusia. Prójor Tebin, director del Centro de Estudios Militares y Económicos del Instituto de Economía Militar Mundial y Estrategia de la Escuela Superior de Economía de Moscú, recuerda que Rusia fue uno de los pilares del éxito europeo tras el fin de la Guerra Fría como "amplio mercado de ventas y proveedor de recursos energéticos baratos". Según el experto, "ahora todos estos factores ya no son relevantes ", ya que "las relaciones con Rusia se han roto". La UE sustituyó el gas ruso barato , base de su industria, por otras fuentes, entre ellas el gas natural licuado estadounidense, mucho más caro .
A finales de agosto, los depósitos estaban llenos al 63 % , mientras que la media para finales de agosto suele ser del 80 %, situándose las reservas en su nivel más bajo en 13 años . El presidente de Rusia, Vladímir Putin, predijo en octubre del año pasado que la renuncia a la energía rusa provocaría una cadena de efectos negativos para la economía en Europa, como la caída de la facturación industrial , el aumento de los precios del petróleo y el gas transoceánicos , y la pérdida de competitividad de los productos y la economía europeos en su conjunto. Cómo Europa se prepara para una guerra con Rusia, en este artículo China pasa de socio a competidor En el frente comercial, uno de los principales cambios ha sido la transformación de China de socio y mercado de ventas en un competidor industrial y tecnológico cada vez más fuerte. Prójor Tebin señala que China "está empezando a conquistar los mercados y muestra un importante desarrollo tecnológico", mientras que la UE "se entusiasma demasiado con la formación de políticas basadas en valores e ideologías en detrimento de los intereses nacionales de muchos países europeos".
La presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, saluda al presidente chino, Xi Jinping, tras una reunión trilateral en París, Francia, el 6 de mayo de 2024. Christian Liewig / Corbis / Gettyimages.ru Kremlin da primeros detalles de la reunión entre Putin y Xi Por su parte, el estratega de inversiones Alexánder Bajtín advierte que las restricciones pueden afectar especialmente a los fabricantes europeos de productos industriales de alta tecnología , entre ellos los sectores de la microelectrónica, la fotónica, las tecnologías láser y la ingeniería mecánica de alta precisión. Para estas empresas China "no solo representa un mercado de ventas, sino también un eslabón clave de sus cadenas de suministro ". Por ello, las restricciones podrían provocar "la pérdida de contratos, retrasos en las entregas y la necesidad de buscar alternativas más costosas".
La dimensión del desequilibrio también se refleja en las cifras: en 2025, el déficit comercial de la UE con China alcanzó los 359.000 millones de euros (unos 418.000 millones de dólares), casi un 15 % más que un año antes. A ello se suma la escalada de las restricciones: tras la inclusión de 14 empresas chinas en el 21.º paquete de sanciones contra Rusia, Pekín respondió con controles a la exportación contra 14 compañías europeas . Washington deja claro cuál es el lugar de Europa Greg Simons, politólogo sueco y profesor de la Universidad Internacional Daffodil de Bangladés, declaró a RT que son los propios europeos los culpables de su deprimente posición. "Su arrogancia y su ignorancia, su fe ciega y su disposición a actuar con una mentalidad esclava les han llevado a esta situación", afirmó. A su juicio, Europa todavía no comprende que Estados Unidos "no los considera un aliado; los considera una herramienta para alcanzar objetivos geopolíticos ".
Un vehículo de combate Bradley del Ejército de EE.UU. cruza el río Vístula durante el ejercicio militar de la OTAN Dragon 24, cerca de Gniew, Polonia, el 4 de marzo de 2024. Sean Gallup / Gettyimages.ru Ese cambio de prioridades también se refleja en las declaraciones de Washington. El embajador estadounidense ante la OTAN, Matthew Whitaker, afirmó el sábado que la defensa de Europa ocupa apenas el cuarto lugar entre las prioridades de EE.UU. , por detrás de la protección del territorio estadounidense, el hemisferio occidental y la región del Pacífico. Además, Whitaker recordó que en 2014 los aliados se comprometieron a destinar a la defensa un 2 % de su PIB y lo contrastó con el 5 % pactado el año pasado en La Haya.
Afirmó que los aliados europeos "están asumiendo la defensa convencional del continente europeo", algo que calificó de " bueno para los contribuyentes estadounidenses ". ¿Qué le espera a Europa? Kremlin: Europa presenta a Rusia como un "gran enemigo" para cobrar más impuestos Greg Simons considera que el futuro de la UE es extremadamente incierto. "Europa se enfrenta a una perspectiva creciente de un futuro en el que será completamente irrelevante política, militar y económicamente para el mundo", afirmó. Entre los factores que alimentan esta tendencia, el analista señaló la desindustrialización, los problemas del mercado laboral, la inflación y otras dificultades que, según él, "se desarrollan en un escenario que se acelera rápidamente". Simons se muestra pesimista sobre la posibilidad de revertir esta tendencia. " No veo cómo se podría revertir la situación , porque creo que el punto de inflexión ya se ha alcanzado.
Y a partir de ahora solo irá cuesta abajo", vaticinó.