El enfrentamiento entre los médicos y el Gobierno del presidente Santiago Peña ha entrado este lunes en una fase mucho más delicada. Profesionales de hospitales públicos comenzaron a formalizar sus renuncias después de que las negociaciones desarrolladas durante la huelga nacional de la pasada semana concluyeran sin un acuerdo sobre salarios, estabilidad laboral y medios para los centros sanitarios. El balance continúa actualizándose, aunque el Sindicato Nacional de Médicos (Sinamed) sitúa ya el movimiento por encima de los 300 profesionales. Las renuncias afectan a especialidades difíciles de sustituir y podrían elevarse hasta 600 durante esta semana Las dimisiones golpean a especialidades críticas El alcance de la protesta resulta especialmente sensible porque entre los profesionales que dejan sus puestos figuran cirujanos pediátricos, anestesiólogos, neurocirujanos y especialistas en cuidados intensivos infantiles .
Los 39 cirujanos pediátricos del sistema público habían anunciado su salida, mientras que alrededor del 85% de los terapeutas intensivos pediátricos de los principales centros también se encontraban entre los renunciantes. La cifra definitiva todavía no está cerrada. Los primeros recuentos administrativos de la mañana situaban las renuncias formalizadas entre 198 y 250, pero posteriormente el Sinamed elevó el balance por encima de 300. Los representantes médicos sostienen, además, que el número podría alcanzar los 600 especialistas y subespecialistas a medida que avance la semana.
Las cifras de la crisis médica en Paraguay Indicador Dato Médicos en el sistema público Cerca de 11.000 Médicos con contratos temporales Cerca de 9.000 Renuncias comunicadas este lunes Más de 300 Renuncias que podrían alcanzarse esta semana Hasta 600 Salario reclamado actualmente Unos 728 euros mensuales por vínculo Salario mínimo exigido por los médicos Unos 1.166 euros mensuales por vínculo Nuevos vínculos autorizados por el Gobierno 11.100 Plazas destinadas a personal sanitario 9.755 Fuente: Sinamed, Ministerio de Salud de Paraguay y datos publicados este 31 de agosto. Cerca de 9.000 de los aproximadamente 11.000 médicos públicos paraguayos trabajan con contratos temporales Salarios, estabilidad laboral y falta de medicamentos El conflicto médico tiene varios frentes. Los profesionales reclaman elevar el salario mínimo correspondiente a un vínculo de 12 horas semanales desde aproximadamente 728 euros hasta unos 1.166 euros mensuales, después de denunciar que sus remuneraciones permanecen prácticamente congeladas desde 2012. También exigen el pago de festivos trabajados, mayor disponibilidad de medicamentos e insumos y mejoras en las plantillas hospitalarias.
La precariedad contractual constituye otro de los ejes de la protesta. De los cerca de 11.000 médicos públicos , el sindicato calcula que unos 9.000 continúan contratados sin la estabilidad de un nombramiento definitivo. El Ejecutivo había autorizado antes del comienzo de la huelga 11.100 nuevos vínculos laborales en el Ministerio de Salud, de los cuales 9.755 corresponden a personal sanitario. La medida pretendía avanzar en la regularización de trabajadores temporales, pero no logró impedir el paro al mantenerse las diferencias sobre los salarios y el resto de reivindicaciones.
El Gobierno ha activado planes de contingencia mientras analiza el alcance legal de cada una de las renuncias El Gobierno busca frenar la salida de especialistas La escalada ha obligado a las autoridades sanitarias a mantener reuniones de urgencia. La ministra de Salud, María Teresa Barán, y responsables de Recursos Humanos y de la asesoría jurídica fueron convocados este lunes para analizar las dimisiones y determinar sus efectos sobre los hospitales. El Ministerio asegura disponer de un plan de contingencia para tratar de garantizar la asistencia. Las renuncias tampoco implican necesariamente que los profesionales abandonen inmediatamente los hospitales.
En determinados casos existe un periodo de preaviso de 30 días , lo que proporciona al Gobierno un margen para intentar alcanzar un acuerdo antes de que las salidas sean efectivas. La situación es particularmente delicada en el Hospital Nacional de Itauguá , donde decenas de especialistas han anunciado su salida y alrededor de un centenar de responsables, incluido el director y jefes de servicios y departamentos, han llegado a poner sus cargos a disposición del Ministerio. El Sinamed eleva la presión sobre la ministra El Sinamed mantiene que las dimisiones no constituyen una maniobra de presión artificial, sino el resultado del deterioro de las condiciones laborales. Su secretaria general, Rosanna González, ha reclamado una reacción inmediata de las autoridades y el sindicato ha pedido también la dimisión de la ministra María Teresa Barán .
Por ahora, las posiciones siguen alejadas. El Gobierno defiende avanzar hacia una carrera sanitaria que permita diferenciar las remuneraciones en función de la especialización, la formación y la responsabilidad profesional, un modelo sobre el que el Ministerio lleva tiempo trabajando. Los próximos días serán decisivos para determinar si las negociaciones permiten retirar parte de las renuncias antes de que se hagan efectivas. De no producirse un acuerdo, la salida simultánea de cientos de especialistas podría abrir un serio problema de cobertura en áreas hospitalarias que requieren profesionales altamente cualificados y cuya sustitución inmediata resulta especialmente complicada.