Las declaraciones del ministro ultraderechista de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, vuelven a generar indignación. En una entrevista, defendió realizar asesinatos selectivos en Gaza cada noche y habló de matar entre 30 y 40 gazatíes diariamente. Pero Ben Gvir fue todavía más lejos: afirmó que no se debería matar únicamente a quienes representen una amenaza inmediata, sino también a personas que, según él, “no merecen vivir”, llegando incluso a negarles la condición de seres humanos. Un discurso que plantea abiertamente la muerte de palestinos como una práctica cotidiana.
Sus palabras llegan mientras continúan los ataques en Gaza pese al alto el fuego. Solo este domingo, un ataque israelí en Deir al-Balah mató a dos palestinos, entre ellos un niño. Así, las declaraciones de Ben Gvir coinciden con una realidad en la que la población civil sigue pagando el precio de la violencia. Las palabras de Ben Gvir no hablan de una operación puntual ni de una amenaza concreta: hablan de convertir el asesinato en una práctica diaria.
Y mientras este ministro ultraderechista plantea públicamente cuántos gazaties deberían morir cada noche, en Gaza las familias siguen enfrentándose a una realidad marcada por los ataques y la muerte. Huda Hegazi, Franja de Gaza. mnj/rba