Brasil denunció este lunes el "trato discriminatorio" que recibe por parte de EE.UU. en materia arancelaria, durante una reunión virtual destinada a avanzar en las negociaciones comerciales entre ambos países, según un comunicado conjunto de los ministerios de Relaciones Exteriores y de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios. Del encuentro participaron el canciller brasileño, Mauro Vieira; el ministro de Desarrollo, Industria, Comercio y Servicios, Márcio Elias Rosa; y el representante comercial de EE.UU., Jamieson Greer. La reunión se produjo como consecuencia de las conversaciones mantenidas previamente por los presidentes Luiz Inácio Lula da Silva y Donald Trump. El objetivo fue avanzar en las negociaciones sobre dos recientes decisiones de Washington de aplicar nuevos aranceles a productos brasileños al amparo de la Sección 301 de la Ley de Comercio de 1974, una herramienta que permite a EE.UU. adoptar medidas frente a prácticas extranjeras que considere injustificadas, irrazonables o discriminatorias y perjudiciales para su comercio.
Trump se reúne con un banquero clave de Brasil en plena guerra arancelaria Medidas injustificadas Durante las conversaciones, Brasil reafirmó su disposición a mantener el diálogo, pero dejó en claro su rechazo a las medidas. Los ministros sostuvieron que las decisiones unilaterales de Washington "no son compatibles con las normas multilaterales de comercio" y cuestionaron las conclusiones de las investigaciones estadounidenses. "Las justificaciones presentadas por el Gobierno de Estados Unidos [...] no se corresponden con las prácticas efectivamente adoptadas por Brasil", indicó el comunicado. Brasilia consideró además "injusto" el "trato discriminatorio" aplicado contra el país. En julio del año pasado, EE.UU. impuso un arancel del 50 % a las exportaciones brasileñas, por lo que calificó como "persecución por motivos políticos" del expresidente Jair Bolsonaro, que fue condenado meses después a 27 años de prisión por la intentona golpista contra Lula del 2023.
Tras la decisión de la Corte Suprema estadounidense de invalidar esas sanciones , Washington anunció este año un gravamen del 25 % sobre sus productos por supuestas prácticas comerciales desleales y otro adicional del 12,5 % , implementado bajo el argumento de que allí no se combate eficazmente la producción de mercancías con trabajo forzado.