OpenAI habría comprado decenas de miles de unidades de Mac mini y Mac Studio para entrenar sus modelos de inteligencia artificial, según ha trascendido en las últimas semanas. La demanda empresarial habría pillado a Apple por sorpresa, hasta el punto de que la compañía tuvo que reajustar la producción del Mac mini rediseñado con chip M4, el modelo que se ha convertido en una pieza clave para estas empresas. ¿Te imaginas que el ordenador que compraste para editar vídeos terminara entrenando sistemas de inteligencia artificial en una oficina? Es, más o menos, lo que estaría pasando con el Mac mini y el Mac Studio, dos equipos que Apple diseñó para creadores y usuarios domésticos y que ahora también funcionan como piezas de infraestructura para IA. Lo que ha trascendido en las últimas semanas apunta a que OpenAI ha ido acumulando estos dispositivos a un ritmo que la propia Apple no había previsto, y que se aleja bastante del uso habitual que se le da a un Mac mini o a un Mac Studio en un estudio de diseño o una sala de montaje.
El repunte de Mac coincide con el interés empresarial por la IA En el último trimestre fiscal reportado, la facturación de Mac se situó en el entorno de los 7.000 millones de dólares, con un crecimiento interanual moderado, cercano al 2,4%. Apple no ha explicado qué parte de esa cifra corresponde a compras corporativas para proyectos de inteligencia artificial, pero el momento coincide con el aumento del interés de empresas del sector por estos equipos de sobremesa. Todd Dailey, que trabajó como responsable en Apple, ha llegado a decir que «la idea de que algún equipo de Apple tenga un plan real para abrazar la IA empresarial es una broma». La frase resume bien el desajuste entre lo que Cupertino tenía previsto vender y lo que el mercado corporativo estaría demandando: Apple diseñó el Mac mini y el Mac Studio como ordenadores de escritorio para el gran público, no como servidores de IA, y ahora se encuentra con que parte de la demanda viene precisamente de ahí.
El Mac mini con chip M4 gana terreno en entornos corporativos Apple rediseñó el Mac mini a finales de 2024 con los chips M4 y M4 Pro, un cambio de formato que redujo su tamaño y que, según ha trascendido, habría contribuido a que empresas como OpenAI lo eligieran para tareas de entrenamiento e inferencia de modelos de IA. El Mac Studio, con chips más potentes de la familia Apple Silicon, completaría ese parque de máquinas que algunas compañías estarían usando para IA en local. Varias informaciones apuntan a que la demanda de estos equipos para IA pilló a Apple por sorpresa, hasta el punto de que la compañía habría tenido que reajustar su producción. Apple no comercializa el Mac mini ni el Mac Studio como servidores de IA: son ordenadores de escritorio pensados para diseño, edición de vídeo o música, pero su arquitectura de memoria unificada y su consumo energético reducido podrían explicar el interés de departamentos de TI que buscan ejecutar modelos sin depender de la nube.
Qué significa para quien quiera comprar un Mac mini o un Mac Studio ahora La popularidad de estos equipos en el terreno empresarial no implica que Apple haya anunciado medidas para separar la demanda particular de la corporativa. De momento, cualquier usuario puede comprar un Mac mini o un Mac Studio en la tienda oficial de Apple sin restricciones conocidas. El interés de empresas de IA por hardware de sobremesa tampoco es un fenómeno exclusivo de Apple: la escasez de componentes especializados para estaciones de trabajo de inteligencia artificial se ha convertido en un problema habitual en todo el sector durante los últimos meses. Si la tendencia se mantiene, no sería descartable que algunas configuraciones del Mac Studio, sobre todo las de mayor memoria unificada, tarden más en llegar, aunque por ahora no hay señales de ello en la tienda de Apple.