Tribunales cubanos sancionan robo de componentes eléctricos

Tribunales cubanos sancionan robo de componentes eléctricos

En un mensaje publicado en la red social X, el titular subrayó que las decisiones judiciales se ajustan a las exigencias del debido proceso y a la gravedad del delito. Las autoridades cubanas iniciaron más de 460 investigaciones penales entre 2025 y el primer semestre de 2026 por agresiones a la infraestructura eléctrica. Según el diario Granma, la sustracción de aceite dieléctrico de transformadores es la práctica más frecuente. Este delito registra más de 300 denuncias en todas las provincias, con mayor incidencia en Matanzas, Ciego de Ávila, Mayabeque, Santiago de Cuba y Artemisa.

El Código Penal cubano contempla para el sabotaje sanciones de entre siete y 30 años de privación de libertad, cadena perpetua o pena de muerte. A partir de mayo de 2025, el Tribunal Supremo Popular acordó calificar como sabotaje los actos vandálicos contra componentes del sistema eléctrico, debido a su impacto en la economía, la seguridad nacional y el orden público. Las investigaciones del Ministerio del Interior determinaron que estos hechos ocurren principalmente en zonas de escaso tránsito, poca iluminación y ausencia de vigilancia. El aceite extraído se comercializa en el mercado informal como combustible.

Otras modalidades incluyen el corte y robo de cables, alambres y tornillos de la red de distribución, así como daños a parques solares fotovoltaicos. La Fiscalía General de la República dispuso prisión provisional para el 87 por ciento de los imputados y solicitó penas elevadas. Los cortes prolongados afectaron a miles de familias, paralizaron centros productivos esenciales para el abastecimiento de alimentos y agua, y perjudicaron a entidades agropecuarias. La nota oficial precisó que, en algunos casos, los autores perdieron la vida al manipular líneas energizadas durante la sustracción de materiales.

El Estado cubano reafirmó su compromiso de combatir la impunidad frente a quienes atenten contra el bienestar de la población, en un contexto marcado por la compleja situación energética y el recrudecimiento del bloqueo estadounidense. oda/mks