Lo que comenzó como un incidente de drones no identificados en el aeropuerto de Leipzig a comienzos de agosto ha tenido un desenlace que encaja a la perfección en el guion de la actual histeria antirrusa que impera en los países europeos : culpar a Moscú sin presentar pruebas algunas. El 5 de agosto, la Policía de Leipzig informó sobre el hallazgo de un dron no identificado con un explosivo en la zona de carga del aeropuerto de Leipzig. Además, según la prensa local , un avión de carga de DHL chocó en esas mismas fechas contra lo que se presume era otro vehículo aéreo no tripulado en el espacio aéreo de la zona. Un agente de policía custodia el Consulado General de Rusia en Bonn, Alemania / Imagen ilustrativa Federico Gambarini / Gettyimages.ru Mientras las autoridades locales iniciaban una investigación del incidente, este 24 de agosto, el Servicio de Inteligencia Exterior ruso (SVR) informó que Alemania no descartaba una "huella ucraniana" y que investigaba la versión de "sabotaje" de manera no oficial. "Pero la pregunta es: ¿tendrán las autoridades alemanas la voluntad política necesaria para sacar conclusiones imparciales y hacerlas públicas oficialmente?", cuestionó entonces el SVR.
La respuesta pareció llegar este martes, cuando el ministro de Relaciones Exteriores de Alemania, Johann Wadephul, anunció la decisión de Berlín de cerrar el Consulado General de Rusia en la ciudad de Bonn a partir del 18 de septiembre. El Gobierno alemán también rescindirá el acuerdo que permite el funcionamiento del centro cultural Casa Rusa en la capital. Sepa más sobre el nuevo giro en la 'histeria' rusófoba de Alemania Según detalló, la medida fue coordinada previamente con el canciller federal y se implementa "para fortalecer la seguridad" del país. El anuncio se produjo en el marco de una rueda de prensa centrada en el caso de drones detectados en el aeropuerto de Leipzig, un incidente que las autoridades alemanas han vinculado, sin presentar pruebas, con los servicios de inteligencia de Moscú.
La reacción de Moscú La portavoz de la Cancillería rusa, María Zajárova, rechazó las acusaciones relacionadas con el incidente aéreo de Leipzig. "Inventaron un pretexto. Al mismo tiempo, el propio Berlín está completamente manchado tanto por avivar el conflicto ucraniano como por su participación en ataques terroristas contra civiles ", sentenció. Asimismo, Zajárova subrayó que Berlín no ha aportado pruebas creíbles que respalden sus acusaciones . "¡Simplemente no las hay, ni puede haberlas!", enfatizó. Inteligencia rusa revela adónde conduce el rastro del fallido "sabotaje" en Alemania Respecto al cese de actividades de la sede diplomática y del centro cultural, Zajárova argumentó que las autoridades alemanas llevaban tiempo buscando una excusa para actuar contra esas instituciones. "La Casa Rusa hace tiempo que no les dejaba en paz.
Por eso buscaban a qué aferrarse", afirmó la vocera, quien concluyó su intervención con una advertencia: "Moscú dará una respuesta" .