Los despidos que Apple aplicó hace unas semanas en el equipo de Vision Pro fueron mucho más amplios de lo que se contó al principio. Los recortes no se quedaron en las áreas de videojuegos y vídeo inmersivo del casco, sino que alcanzaron a otros departamentos de la compañía, incluido el equipo que desarrolla visionOS, el software que también usarán las futuras gafas inteligentes de Apple. Te contamos qué se sabe hasta ahora. El mes pasado, la información que trascendió apuntaba a un recorte de alrededor de 100 puestos dentro del Vision Products Group, centrado sobre todo en los equipos de gaming y vídeo inmersivo.
Sin embargo, la cifra final va más allá: los despidos también golpearon a personal que trabajaba en seguridad del dispositivo, ingeniería de audio, integración con Siri, testing y visionOS, prácticamente todas las piezas que sostienen el software del casco. Por qué el recorte en visionOS también afecta a las gafas inteligentes Y es que visionOS no es un sistema exclusivo del Vision Pro. Apple lo usa también como base de software para sus futuras gafas inteligentes, un proyecto interno conocido como N50. Al reducir el equipo que mantiene ese sistema, los recortes tocan una infraestructura que la compañía comparte entre dos líneas de producto muy distintas, y no solo el hardware que hoy vende peor de lo esperado.
El jefe de ingeniería de hardware de Apple, John Ternus, seguiría respaldando el proyecto de las gafas inteligentes, que de momento mantiene su calendario previsto para el año que viene. Por lo tanto, no hay indicios de que el lanzamiento de N50 vaya a moverse por este motivo, aunque el reparto de recursos entre ambos proyectos será clave en los próximos meses: si el equipo de visionOS trabaja ahora con menos manos, habrá que ver cómo se reparte el tiempo entre sostener el Vision Pro actual y preparar el software de las gafas. La salida de Paul Meade y el papel de John Ternus en el futuro del proyecto Los recortes llegan después de la marcha, en junio, de Paul Meade, el ejecutivo que dirigía la división de Vision Pro y gafas inteligentes dentro de Apple y que terminó fichando por OpenAI. Desde entonces, parte del equipo que sigue en el proyecto ha dedicado meses a intentar convencer a Ternus de que mantenga el rumbo con la plataforma, mientras las ventas del casco siguen sin despegar.
Compañeros que han hablado con él sobre el headset aseguran que su escepticismo no es nuevo: desde el principio lo veía como un dispositivo demasiado voluminoso y caro para llegar a un público masivo. Esa desconfianza, sumada a unos números de ventas que no mejoran, pesa ahora más que cualquier argumento interno a favor de seguir invirtiendo al mismo ritmo en el casco actual. Esa mezcla de dudas de estilo y resultados discretos explicaría por qué los recortes han sido tan amplios esta vez. Qué puede pasar con el sucesor del Vision Pro, el proyecto N224 Según lo que se maneja en el sector, Ternus estaría dispuesto a abandonar por completo la categoría de dispositivos que se llevan en la cabeza si el Vision Pro y sus sucesores no logran encontrar hueco entre los compradores.
Esa disposición podría condicionar directamente al proyecto conocido internamente como N224, la versión renovada del casco que Apple lleva tiempo preparando.