Arqueólogos en Guadalajara desentierran 12,4 hectáreas con monedas romanas de hace 2.000 años

Arqueólogos en Guadalajara desentierran 12,4 hectáreas con monedas romanas de hace 2.000 años

Solemos creer que necesitamos grandes y monumentales estatuas o edificios para descubrir qué ocurrió con nuestro pasado, pero si algo nos ha enseñado la arqueología es que unas monedas y unos clavos de sandalia son más que suficientes. De la misma forma que tú recorres los videojuegos mirando al suelo para ver si encuentras alguna moneda perdida que llevarte al bolsillo, los arqueólogos han hecho lo propio en Guadalajara y, esta vez, les ha tocado el premio gordo. Un tesoro oculto durante más de 2.000 años Pese a que las excavaciones del campamento romano de La Cerca llevan más de un siglo arrojando información sobre el paso de Roma por Hispania, volver a estudiar la zona ha revelado un recinto enorme. Entre cuatro puertas rodeadas de murallas y torres se encontraba un campamento de 12,4 hectáreas plagado de monedas y tachuelas de sandalias militares.

Los materiales recuperados desvelan ahora que, en ese Age of Empires de levantar campamentos en la otra punta del mundo que se montaron los romanos, el hallazgo de Guadalajara pertenecería a las Guerras Celtibéricas de entre el 181 y el 133 a.C., pero que siguió utilizándose años después hasta las Guerras Sertorianas de la década entre el 82 y el 72 a.C. Lo especialmente curioso es que, pese a llevar años estudiando el campamento, los de ahora son objetos que han pasado desapercibidos todo este tiempo porque los detectores de metales los habían ignorado. Gracias a ellos no sólo sabemos qué movimientos militares siguió Roma en nuestro país, sino también a qué época pertenecieron gracias a la reconstrucción de la historia que permiten las monedas encontradas. Aunque la idea de haber protegido ese enclave durante años por razones militares son evidentes, parece que lo es aún más la relación del lugar con las minas de hierro que hay junto a La Cerca en esa zona de Guadalajara, probablemente lo que empujó al Imperio Romano a querer controlar el lugar durante generaciones.

Imagen | Unplash