España es uno de los países más retrasados de Europa en la política de transparencia relativa al entorno laboral. Desde el mes de junio, todos los trabajadores tendríamos el derecho de conocer el rango salarial de la persona que tenemos sentada en la mesa de al lado, sin embargo, no es así. Ahora, Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, ha confirmado que la medida está a punto de llegar. Durante la presentación de los datos del paro de agosto, Joaquín Pérez Rey, secretario de Estado de Trabajo, ha informado sobre varias cuestiones en las que está trabajando el Gobierno de España en los últimos días.
Una de ellas tiene que ver con el SMI, que es la cantidad mínima de salario que todos los profesionales percibimos por nuestro trabajo. Según se ha afirmado, el Ejecutivo ya trabaja en legislar una nueva subida que podría entrar en vigor a partir del próximo mes de enero. La razón que se esconde detrás de esta subida es el incremento del coste de la calidad de vida y el impacto que la guerra de Irán está teniendo en nuestros bolsillos, con el precio del carburante al alza. Además de todo ello, también se abordó una de las cuestiones más esperadas por los trabajadores: cuándo podremos saber cuánto cobra la persona que tenemos en la mesa de al lado y que realiza las mismas funciones que nosotros.
A lo largo de este mes Recordamos que las nuevas normativas en torno a la transparencia salarial llegan desde Europa, por lo que es una directiva que debemos respetar a nivel comunitario todos los Estados miembros. Como ya hemos anticipado, la medida entraba en vigor en el mes de junio, sin embargo, en el caso de España se ha actuado con un cierto retraso que ha impedido llegar a tiempo. Pese a ello, durante la jornada de ayer, Pérez Rey confirmó que la mesa de transparencia salarial se convocará “a lo largo del mes”. En esta mesa, existirá un objetivo claro: todos los agentes sociales deberán ponerse de acuerdo para que se lleve a cabo la redacción de la normativa que se deberá aprobar a posteriori y que permitirá cumplir con lo que dice el marco legal.
El objetivo que persigue esta medida es el de reducir las brechas salariales a cero, especialmente aquellas motivadas por cuestiones que nada tienen que ver con el desempeño laboral, como ocurre con la brecha de género, por ejemplo. Más transparencia salarial Una vez entre en vigor, las empresas deberán justificar por escrito las diferencias salariales que existen en el entorno laboral entre personas que ocupan un rol similar y cuya diferencia es superior al 5%. En el caso de que no exista ninguna justificación objetiva, las empresas podrán ser sancionadas, deberán equiparar los salarios y, además, podrían tener que devolver los importes al trabajador que menos cobra. Además, también se llevarán a cabo otra serie de medidas, como que en las ofertas de empleo deberá aparecer el importe ofertado para cada puesto y se prohibirá que las empresas puedan preguntar a los candidatos cuánto cobraban en el puesto anterior.
De momento, la normativa no ha entrado en vigor y estamos a la espera de su aprobación, pero a tenor de las palabras de Pérez Rey, parece que estamos muy cerca de poder disfrutar de todas las ventajas de la normativa.