Monedas, bolsas y deuda: las apuestas de Goldman Sachs para Brasil, Colombia y México

Monedas, bolsas y deuda: las apuestas de Goldman Sachs para Brasil, Colombia y México

Bloomberg Línea — Goldman Sachs (GS) mantiene una visión favorable sobre los mercados emergentes, pero sus apuestas en América Latina muestran diferencias claras. Brasil y Colombia sobresalen en monedas y deuda local, mientras México gana terreno en las estrategias de carry entre los emergentes, aunque genera más cautela en tasas. La debilidad del dólar y el crecimiento resistente han permitido que las divisas emergentes absorban el repunte de los rendimientos de los bonos estadounidenses y la volatilidad energética. En renta variable, el banco espera que el avance continúe apoyado principalmente en las ganancias empresariales.

Para América Latina, el mapa combina altos retornos por carry con riesgos fiscales, electorales y de tasas estadounidenses. Brasil concentra además una apuesta bursátil, mientras que las curvas de deuda de ese país y Colombia ofrecen valor frente a una visión menos favorable sobre México. En divisas, los estrategas sostienen que “el BRL y el COP ofrecen el carry más alto por un amplio margen”, aunque ambos quedan expuestos a un nuevo aumento de las tasas estadounidenses de largo plazo y, en el caso brasileño, al ruido asociado con las próximas elecciones. Brasil y Colombia lideran las apuestas de carry El real brasileño (USDBRL) y el peso colombiano (USDCOP) ocupan la primera línea de las preferencias cambiarias de Goldman Sachs.

Además de su carry, ambas monedas se benefician de precios energéticos más altos, una combinación que las diferencia dentro del universo emergente analizado. El banco, sin embargo, identifica un contrapeso. Brasil y Colombia presentan déficits fiscales elevados y alta sensibilidad a la duración estadounidense, aunque las tasas locales incorporan primas amplias que ofrecen cierto colchón frente a esas vulnerabilidades. La oportunidad también aparece en renta fija.

El modelo de valor razonable de Goldman Sachs encuentra valor a lo largo de las curvas de Brasil y Colombia, mientras que en el gigante sudamericano calcula que el mercado incorpora una prima de inflación alrededor de 300 puntos básicos superior a la sugerida por su modelo. Para ese país, la apuesta se extiende a la bolsa. Tras revertir prácticamente todas las ganancias del primer trimestre, Goldman Sachs conserva una posición positiva y prevé nuevos avances cuando aumente la claridad electoral, especialmente si aparecen señales de compromiso con la disciplina fiscal. Esta preferencia forma parte de una visión más amplia sobre acciones emergentes.

Goldman Sachs proyecta un crecimiento de las ganancias del MSCI Emerging Markets de 65% este año y de 20% en 2027, mientras las valoraciones agregadas se mantienen en 10 veces las utilidades esperadas. México: preferencia por el peso, cautela con las tasas México presenta una combinación distinta. Entre las monedas que ofrecen alrededor de 3% de carry frente al dólar, Goldman Sachs prefiere al peso mexicano por la mejora de su relación entre carry y volatilidad, particularmente frente al euro. La exposición de México al crecimiento estadounidense y la resistencia del peso frente a las fluctuaciones del petróleo refuerzan esa posición.

Goldman Sachs coloca a la moneda por delante de la rupia india y el rand sudafricano dentro de este segundo grupo de monedas emergentes. La lectura cambia en deuda. Los estrategas mantienen cautela sobre las tasas mexicanas porque consideran que los tramos corto y medio de la curva cotizan demasiado bajos frente a sus estimaciones de valor razonable. La debilidad del crecimiento ha permitido a Banxico mantener una postura neutral pese a diferenciales de tasas ajustados frente a Estados Unidos.

Sin embargo, para Goldman Sachs, “la brecha negativa del producto en México no es lo suficientemente grande para compensar la presión restrictiva de las tasas estadounidenses sobre la curva del MXN”. El principal condicionante para estas apuestas sigue fuera de América Latina. Los rendimientos estadounidenses de largo plazo y los precios energéticos pueden limitar el desempeño de monedas, bonos y acciones emergentes si sus movimientos superan los niveles que el mercado ha absorbido hasta ahora. La selectividad, por tanto, separa las apuestas latinoamericanas.

Brasil combina oportunidades en acciones, moneda y tasas; Colombia destaca por el carry cambiario y el valor de su curva; México conserva atractivo en divisas, pero enfrenta una valoración menos favorable en deuda local.