Felipe Santos Firmino de 14 años y originario de Brasil, se hizo viral en las redes sociales, luego de que su mandíbula se “cayó” por un bostezo. El gesto le provocó un desmayo de dolor y una crisis de vómitos que tuvo que ser atendido en un hospital de Brasilia. Debido a este episodio, la familia de Felipe lo trasladó de urgencia a un centro de salud en Brasilia. Matteus Santos Firmino, hermano del joven, dijo que le recolocaron al adolescente y actualmente se recupera del traumático episodio: “Todavía tiene miedo de bostezar”, confesó.
Aunque suele asociarse a traumatismos severos, entre un 30 por ciento y un 40 por ciento de estos casos ocurren por actos cotidianos y no traumáticos. Siendo el bostezo profundo, una carcajada desmedida o una sesión larga en el dentista los detonantes más frecuentes. Esto debido a la hiperlaxitud de los ligamentos faciales.