El Rayo Vallecano logró su primer triunfo de la temporada a costa del Racing en el exilio de Butarque gracias a la exhibición de un Sergio Camello en estado de gracia, autor de dos goles y una asistencia. El equipo de Beñat se vio dos veces por debajo en el marcador pero tiró de fe y de juego para remontar y en el tramo final supo resistir en inferioridad numérica para poner de paso algo de paz en los tiempos de convulsión que atraviesa la entidad. La maravillosa primera parte amaneció con un golazo de libre directo de Canales (4’). Lejos de venirse abajo, el Rayo reaccionó de inmediato asumiendo el control del partido y generando ocasiones con asiduidad.
El equipo de Beñat percutía por las bandas mientras el indetectable Camello abría huecos por todo el frente ofensivo. En el 17, el delantero armó un contragolpe y cedió el cuero para la llegada de Ratiu, que sorprendió a Agirrezabala con un remate potentísimo en carrera. El Racing fue casi siempre a merced de su rival pero cada vez que generaba peligro castigaba a Cárdenas. Una indecisión en la salida rayista acabó con el balón muerto en la frontal del área y el debutante Pablo García no dudó: disparo lejano de primeras que pilló a contrapié al meta local y 1-2 en el marcador.
El Rayo tampoco acusó este mazazo y siguió a lo suyo: la velocidad en la circulación y los desmarques e intercambio de posiciones constantes generaron un goteo frecuente de ocasiones. En una de ellas llegó el 2-2. Ratiu avanzó por su banda, encontró a Unai en la frontal y este, de exterior, puso el balón al corazón del área, donde Camello, tras un amago para rumbar el defensa, volvió a igualar el marcador. Tras el descanso, el Rayo mantuvo su intensidad y solo tardó dos minutos en ponerse por delante.
De nuevo Unai encontró a Camello y este, con otra gran maniobra, batió a Julen por debajo de las piernas. El Racing no supo gestionar la desventaja y no acudieron al rescate Canales ni Pablo García, difuminados a medida que avanzaban los minutos. El conjunto cántabro solo lograba amenazar la tranquilidad de su rival en las acciones a balón parado y en el 80', tras un saque de esquina, el colegiado anuló el 3-3 por una discutible falta previa sobre Cárdenas. El conjunto de José Alberto se vino arriba y la expulsión por roja directa de Fran Pérez por un codazo a un rival (86') inclinó el campo hacia la portería de Cárdenas.
Al final, el cuadro vallecano supo resistir para sumar un triunfo balsámico que evidencia la capacidad del equipo para luchar contra las adversidades.